Puertas peligrosas para el subconsciente

charlie-charlie-challengeLa ouija, escritura automática y el desafío CharlieCharlieCharlie

SI, las lecturas de Edgar Cayce brindan un estímulo directo sobre cada uno de nosotros en el sentido de que somos en potencia nuestro mejor psíquico y cada uno puede acceder una guía personal a cualquier hora. De hecho, Cayce ofreció una gran cantidad de información con respecto a cómo el subconsciente puede abrirse de manera segura a través de la meditación, el trabajo con los sueños, trabajo personal sobre crecimiento espiritual, desarrollo de la empatía, aprender a reconocer corazonadas psíquicas, etc. Sin embargo, las lecturas proveen muchas historias de precaución sobre los peligros de abrir el subconsciente, algunas de las cuales se detallan en el libro de Hugh Lynn Cayce  Venturing Inward.

spirit-doorway(1)Después de haber tenido la maravillosa oportunidad de editar recientemente el 50 aniversario de la reedición del clásico libro de Hugh Lynn Cayce, me acordé de los verdaderos peligros asociados con cosas tales como la escritura automática y tableros de Ouija e incluso del “nuevo giro” en este viejo peligro llamado el “desafío Charlie-Charlie.” Literalmente, decenas de millones de personas ya han llamado la atención sobre este juego utilizando el hashtag #CharlieCharlieChallenge. Basándose en la misma premisa de la escritura automática y la ouija, los jugadores esencialmente nivelan lápices sobre las palabras “sí” y “no” en un pedazo de papel y hacen preguntas. Según se informa, las preguntas son contestadas por un demonio llamado “Charlie”, que mueve los lápices con la respuesta apropiada.

bibleAntes de salir corriendo e intentar jugar, podría ser útil saber que Hugh Lynn Cayce trabajó con un sinnúmero de personas en los últimos años que se habían abierto inadvertidamente a sí mismos a la”posesión” por jugar lo que ellos pensaban que eran juegos “inofensivos”. El desafío es que una vez que una entidad desencarnada (un muerto que no quiere estar muerto) encuentra un “oído” receptivo, el espíritu del difunto no está demasiado dispuesto a soltarlo. Venturing Inward incluye muchas historias de cómo este tipo de juego llevó a conexiones con los espíritus que intentaron apoderarse de la vida de una persona, romper su matrimonio (a veces incluso comienzan una relación “sexual” con el individuo), causando la pérdida de puestos de trabajo, etc. Este tipo de juegos no son inofensivos en lo absoluto, sobre todo para los que son vulnerables debido a drogas o alcohol, lesiones de la columna vertebral, confusión hormonal de la pubertad, y la mala salud. Y una vez que el desencarnado tiene una conexión, puede ser muy difícil de eliminarla.

dreamingSiempre que las personas iban a hablar con Edgar Cayce y preguntaban acerca de cómo lidiar con este tipo de experiencias -experiencias que pueden incluir cosas tales como sentir la presencia de un fantasma, sentir que alguien está invadiendo sus pensamientos psíquicamente, escuchar voces, o que alguien está recogiendo en la información psíquica no deseada  -sus sugerencias incluyen una variedad de enfoques destinados a reforzar las defensas físicas, mentales y espirituales del cuerpo:

  • Considere la posibilidad de ver a un osteópata o quiropráctico para asegurarse de que no ha habido un problema de columna vertebral que está causando presión sobre el sistema nervioso. A menudo, las personas sin saberlo, se abren a otros reinos de la “realidad” a causa de un problema o lesión de columna.
  • Tenga una dieta sana y equilibrada y duerma suficiente. No se salte las comidas o coma mal. Una de las maneras más fáciles de seguir teniendo problemas a nivel mental-emocional es abusar de los sistemas físicos del cuerpo, lo cual incluye una dieta deficiente y falta de sueño.
  • Dé a la mente mucho material edificante (muchas veces espiritualmente-centrado) para leer. La literatura podría incluir libros de autoayuda, poesía edificante, la Torá, el Nuevo Testamento, etc. Cayce a menudo ha dicho, “la mente es el constructor” y en lo que nos centramos se convierte en una parte de nosotros.
  • Trabaje con la oración. Imagínese rodeado de una “luz blanca de protección” cada vez que se siente preocupado por una experiencia. También puede pedir a los amigos, la familia, a un ministro, a un rabino que recen contigo o para ti.
  • Rechace la fascinación por las experiencias. Con bastante frecuencia los individuos deben superar su intriga por esas experiencias, a pesar de su aversión a ello, antes de que la curación tenga lugar.
  • Encuentre un consejero o terapeuta con quien pueda hablar. Este terapeuta probablemente debería estar familiarizado con la psicología de Jung, lo paranormal, o al menos estar abierto a lo desconocido.

SÍ, las personas pueden valerse de las experiencias psíquicas seguras a través de una variedad de medios, pero la ouija, la escritura automática, y el nuevo reto Charlie-Charlie puede ser muy peligroso y no es en absoluto constructivo o útil. En su lugar, trate de escribir una pregunta, lea la pregunta antes de ir a la cama, y luego sueñe con ella.

Alternativamente, usted puede jugar un juego psíquico seguro recomendado por Edgar Cayce. Según Cayce, si las personas realmente quieren tener una experiencia psíquica, necesitan trabajar con un amigo durante veinte días. Al mismo tiempo cada día, cada individuo se sienta en silencio quienquiera que sea él o ella y piense en la otra persona. Cada individuo trata de imaginar a la otra persona y sentir lo que la otra persona había estado haciendo justo antes de la hora acordada para el ejercicio diario. Esto se repite todos los días durante veinte días. Según Cayce, al final de los veinte días, usted habrá adquirido una experiencia de primera mano de comprensión de una conexión psíquica.

Kevin Kevin J. TodeschiJ. Todeschi es Director Ejecutivo y CEO de la obra de Edgar Cayce (EdgarCayce.org). Como estudiante y  maestro del material de Edgar Cayce por más de 35 años, es el autor de más de 25 libros, entre ellos el best seller Edgar Cayce Edgar Cayce On the Akashic Records, Dream Images and Symbols, y su libro más reciente (con Henry Reed), Contemporary Cayce.

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Crecimiento espiritual, oración y meditación

oración¿Qué dicen las lecturas de Edgar Cayce sobre el crecimiento espiritual, la oración y la meditación?

Uno de los temas fundamentales de las lecturas se refiere a nuestra relación con la Fuerza Creadora. Por esta razón, durante once años, de 1931 a 1942, Edgar Cayce dictó una serie de ciento treinta lecturas a un grupo de personas interesadas en las leyes espirituales (el Grupo de Estudio n.° 1). Al principio, ciertos miembros del grupo sólo querían aprender a desarrollar sus poderes psíquicos. Cayce les dijo que, más bien, debían esforzarse por progresar espiritualmente. Les explicó que, según sus necesidades personales y el motivo de su presente encarnación, sus facultades extrasensoriales resultarían de su perseverancia en analizar y poner en práctica los principios universales.

La información compilada por el Grupo de Estudio n.° 1 a partir de esa serie de lecturas dio lugar al libro “En busca de Dios”, el cual expone conceptos espirituales aplicables en la vida cotidiana. El mismo nos despierta a la verdad, nos hace entender nuestra auténtica naturaleza divina y nos conduce hacia la Luz. Nos revela el propósito de la existencia y nos ayuda a cumplir nuestra misión en la tierra. Nos brinda paz, esperanza y la sublime felicidad de sentirnos en armonía con el Creador y con nuestros semejantes. Mostrándonos que formamos parte de Dios y somos uno en Él, nos alienta a contribuir a la edificación de un mundo mejor y a convertirnos en nobles instrumentos de la voluntad del Señor, en puras expresiones del amor universal. Los preceptos que ofrece han sido acogidos por gente de todas las tendencias religiosas. Continúan inspirando y transformando a innumerables personas, permitiéndoles elevar su nivel de conciencia a través de la oración, la meditación, la cooperación, la fe, la paciencia y el altruismo. Hoy en día, existen en el mundo muchos ‘grupos de estudio’ – nombre genérico de los grupos de discusión que se reúnen semanalmente para profundizar en los temas abordados en las lecturas de Edgar Cayce.

Según Cayce, somos seres espirituales actualmente encarnados en la tierra. En efecto, el hombre no es un cuerpo físico dotado de un alma, sino un alma que se encuentra en la materia a fin de sacar provecho de sus experiencias y de retornar a la Fuente suprema. En la Biblia también, vemos que el ser espiritual (Génesis 1) fue creado antes que el ser físico (Génesis 2). Puesto que comprender y manifestar nuestra verdadera relación con Dios y la Creación constituyen la finalidad de nuestra presencia sobre la tierra, deberíamos meditar regularmente. Notemos que Cayce ya mencionaba y recomendaba la meditación en 1921, cuando la mayoría de la gente en el mundo occidental ni siquiera sabía lo que era. Se empezó a hablar de la misma en los años 1970, aunque para muchos siguió siendo una noción extraña, propia de las religiones orientales. Desde entonces, abundantes investigaciones clínicas han demostrado su influencia positiva sobre la salud y el bienestar en general. Numerosos médicos la reconocen ahora como una manera eficaz de reducir la hipertensión arterial, de disminuir el estrés y de lograr más serenidad.

meditación

Meditar consiste en aquietar el cuerpo y la mente, y en cesar de concentrar nuestra atención en el mundo exterior, a fin de unirnos a Dios en el silencio de nuestro santuario interior. La meditación actúa favorablemente en el plano físico, relajando el cuerpo; en el plano mental, calmando los pensamientos y las ansiedades; y en el plano espiritual, renovando la energía vital y estimulando nuestros atributos divinos. Esto nos permite llevar una existencia más útil, mejorar nuestras relaciones con las personas que nos rodean y enfrentar con ánimo las dificultades que se presentan. Al dedicar cada día un rato a liberar la mente de las múltiples preocupaciones que la asaltan, vamos recobrando la plena conciencia de nuestra esencia divina. Podemos decir que orar es dirigirnos a Dios y hablarle, mientras que meditar significa escuchar a Dios, dejando que nos instruya y nos guíe la parte de nuestro ser que se halla en constante comunión con el Infinito.

Aplicando algunas reglas sencillas, la meditación está al alcance de todos, e incluso los principiantes perciben los efectos beneficiosos de un período de silencio motivado por un ideal elevado.

  • La primera etapa requiere que se adopte una posición confortable; por ejemplo, sentarse en una silla, con la espalda recta, los pies planos en el suelo, los ojos cerrados y las manos en el regazo o a los costados. Empezar a relajarse efectuando respiraciones lentas y profundas – inspirar hondo y retener un poco el aire en los pulmones antes de espirar despacio. Al mismo tiempo, ir buscando con la mente las tensiones existentes en el cuerpo, y sucesivamente eliminarlas usando la imaginación o masajeando las zonas correspondientes con la yema de los dedos.
  • La segunda etapa radica en concentrarse en un pensamiento pacífico e inspirador, llamado ‘afirmación’: por ejemplo, “la paz me envuelve y reina en mí”, “estoy en un estado de relajación total”, un versículo de la Biblia, un aforismo espiritual como “Dios es Amor”. Conviene impedir que la mente vagabundee o se extravíe en las tareas a desempeñar, lo que acaba de ocurrir en el trabajo, u otras consideraciones. Después de reflexionar sobre el mensaje de la afirmación, analizando cada palabra con cuidado, es necesario impregnarse de su significado. En efecto, las impresiones experimentadas en el ser interior impactan mucho más que las palabras mismas. Así, no basta con repetir “Dios es Amor”, pues es el sentimiento que acompaña esta aserción el que le da su fuerza y su amplitud.
  • La tercera etapa representa la meditación en sí. Consiste en permanecer en silencio, sumergiéndose en los sentimientos producidos por la afirmación. En cuanto la mente se desvía, es indispensable volver a concentrarse, primero en el sentido de las palabras de la afirmación y luego en los sentimientos que éstas suscitan. No desalentarse si la mente divaga: poder fijar la atención en un solo pensamiento exige tiempo. Al principio, observar períodos de silencio de unos cinco minutos, pero ir aumentándolos hasta quince o veinte minutos después de cierto entrenamiento.
  • La cuarta etapa precisa que se envíen buenos pensamientos u oraciones a otras personas antes de concluir la sesión de meditación. Por ejemplo, en el caso de haber elegido el amor como tema central, dirigir este sentimiento hacia los seres queridos y quienquiera que lo necesite.

Practicándola cotidianamente, la meditación se hace cada vez más fácil, y la quietud que emana de esos momentos de concentración silenciosa y de recogimiento se refleja en todos los aspectos de la vida.

A diferencia de quienes sostienen que la mente debe quedar inactiva, porque se deja distraer y altera el proceso de meditación, Cayce declara en las lecturas que el poder creador de la mente puede utilizarse de manera adecuada para alcanzar un alto grado de armonización con la Fuente Universal.

Meditar regularmente propicia la curación física, mental y espiritual. Gracias a las afirmaciones constructivas que empleamos y al ideal que mantenemos durante la meditación, nuestras tendencias negativas desaparecen, siendo reemplazadas por actitudes más positivas.

Por lo general, desperdiciamos horas en ocupaciones que ningún beneficio nos aportan, mientras que un ratito reservado a la oración y a la meditación nos proporcionaría más paz, alegría y plenitud que cualquier otra actividad. Busquemos primero el reino de los cielos, que está dentro de nosotros. La palabra y las promesas divinas son eternas: invoquemos al Señor, sabiendo que somos el templo del Dios viviente, que el Todopoderoso reside en nuestro santuario interior.[1] En el silencio de la meditación, una vez relajado el cuerpo, serena la mente y olvidadas las preocupaciones, nos abrimos a nuestra naturaleza espiritual y nos unimos a la Fuerza Creadora.

Las lecturas de Edgar Cayce subrayan que todos deberíamos meditar, pues la comunión con Dios es primordial. En efecto, el alma, nuestro ser superior, no se complace sino en lo divino y aspira a morar en el seno del Creador. La meditación asidua nos ayuda a comprender y manifestar nuestra relación íntima con el Señor, a aplicar los principios universales en la vida diaria, a distinguir la omnipresencia de Dios, y a prepararnos para que la transición que llamamos muerte constituya un paso adicional hacia el entendimiento cada vez más perfecto del Padre.[2]

1. Véase “En busca de Dios”, libro 1; capítulo “La meditación”; edición 1998, p. 23.
2. Véase “En busca de Dios”, libro 1; capítulo “La meditación”; edición 1998, p. 24.

http://www.edgarcayce.org/espanol/

Espiritualidad Evolutiva y el trabajo de Edgar Cayce

por Lynn Sparrow Christy

Adaptado de su artículo “ La Nueva Nueva Era : Re -descubriendo las cualidades de vanguardia del trabajo de Edgar Cayce” octubre – diciembre 2013 Venture Inward, los miembros pueden leer el artículo completo en línea en EdgarCayce.org / members.

Edgar CayceA medida que el movimiento de la Nueva Era tomó impulso durante las últimas décadas del siglo XX, Edgar Cayce comenzó a sonar bastante aburrido para muchas personas. Busque una vida de servicio; elimine las tendencias hacia el egoísmo en sus patrones de pensamiento y comportamiento; atienda la salud de su cuerpo con una alimentación cuidadosa, ejercicio y otros estilos de vida; establezca un ideal con el que puedas vivir, realice sus actividades normales de la vida; forme grupos intencionales para fortificar su determinación y sígalos; haga una diferencia en su mundo; ore; medite – ninguno de estos factores tenía el factor sorpresa que parecía alimentar la cultura popular de la Nueva Era. ¿Qué pasa con las experiencias de los estados alterados de conciencia? ¿Qué pasa con grandes logros psíquicos? ¿Qué pasa con el contacto con entidades que figuran en los planos superiores? ¿Qué pasa con el poder de las piedras y los cristales? Aunque las lecturas de Cayce abordan todas estas cosas y en mayor profundidad y sofisticación considerable, a menudo estaban enmarcadas como material para principiantes, simplemente porque no hacen hincapié en el aspecto fenomenal de la senda espiritual.

Si tomamos el tiempo necesario para observar, nos daremos cuenta de que el material de Cayce está a la vanguardia de algunas de las novedades más importantes de la escena espiritual contemporánea. Porque, así como la explosión popular de interés de la Nueva Era en el siglo XX creaba más críticas por su tendencia hacia el pensamiento un tanto narcisista y mágico, otras influencias estaban creciendo junto a él. Influencias que tomaron lo mejor del floreciente despertar espiritual y se asieron a la ciencia, la filosofía, la antropología y la sociología. Influencias que ahora se unen para formar una espiritualidad amplia y prometedora para el siglo XXI que es a la vez “integral” y “evolutivo” en la forma en la que se recurre a diversas fuentes de conocimiento y sabiduría, a fin de participar de manera creativa con un cosmos en evolución, mundo, y la psique humana, una nueva New Age que ha madurado en comparación con su contraparte tardía de finales del siglo XX. Y resulta que la obra Cayce estaba allí todo el tiempo.

Espiritualidad Evolutiva

Al igual que el integrismo, el enfoque ” evolutivo ” hacia la espiritualidad promete reformar la manera en que pensamos acerca de nuestro lugar en este mundo. Para apreciar su impacto, es importante reconocer que la espiritualidad evolutiva va más allá del concepto secular de la evolución del alma, lo que pone en la tierra como el lugar  adonde venimos para aprender lecciones, crecer y trabajar a través de nuestro karma. Desde esta perspectiva, el plano de la tierra a menudo es en el mejor de los casos poco más que la escuela del alma y en el peor de los casos, la prisión de la ilusión de la que tratamos de escapar a la mayor brevedad posible.

Por el contrario, desde el punto de vista evolutivo, la oportunidad de la encarnación tiene tanto que ver con la evolución del cosmos así como con nuestro propio desarrollo. Y la mayoría de los pensadores evolucionistas apuntan a la conciencia humana como la frontera actual de la evolución tal como se manifiesta aquí en la tierra. La fuente divina de la que surgimos tiene una unidad irrefrenable de crear, y estamos en el límite de los avances de la creación continua. Nuestra función principal es la de co -creador y el teatro de nuestra operación creativa es aquí, en este mundo tridimensional de la forma.

The English version of this blog is available here: http://www.edgarcayce.org/are/blog.aspx?id=9456&blogid=445

Lynn Sparrow ChristyLynn Sparrow Christy es profesora, escritora y entrenadora de hipnoterapia. Con más de 40 años de experiencia en enfoques tradicionales y alternativos a la espiritualidad y al crecimiento personal, Lynn se ha comprometido a ayudar a los buscadores espirituales de hoy para que encuentren vías auténticas y prácticas para el crecimiento. Su último libro, publicado recientemente por A.R.E. Press, aborda los aspectos “evolutivos” de las lecturas de Cayce Más allá del Crecimiento del Alma: Despertar a la convocatoria de la Evolución Cósmica.