Mi introducción a Edgar Cayce

Por John Van Auken

Edgar Cayce Edgar Cayce Cómo desarrollar la habilidad psíquica.

Leí por primera vez acerca de Edgar Cayce cuando tenía dieciséis años. Mi padre, un oficial de la Marina, había sido trasladado a Virginia Beach, Virginia – sede de la Fundación Edgar Cayce y la Asociación para la Investigación y la Iluminación, fundada por Edgar Cayce en 1931. El libro era El Profeta Durmiente de Jess Stearn, periodista y autor de más de treinta libros, nueve de los cuales alcanzaron el éxito de ser bestsellers. Pero no fue hasta que llegué a la universidad cuando realmente comencé a estudiar la obra de Cayce. El profesor de mi clase de escritura nos asignó escribir sobre un misterio, y ya que mi madre me había hablado de la misteriosa historia de Bridey Murphy, pensé que sería un buen tema para comenzar mi investigación para ese curso.

Bridey Murphy fue el presunto nombre de la vida pasada de una mujer en los 1800. Era una irlandesa que se murió y volvió a reencarnarse en los Estados Unidos 59 años después. El libro era The Search for Bridey Murphy de Morey Bernstein (publicado en 1952 que se convirtió en una película en 1956, protagonizada por la actriz ganadora de un óscar- Teresa Wright). Se trata de la fascinante historia de la ama de casa de Virginia Tighe (llamada Ruth Simmons en el libro y en la película), quien bajo hipnosis, recordó (o prácticamente revivió) su aparente vida pasada como Bridey Murphy. La historia hipnótica de Tighe (grabada en una cinta de casete) se inició en 1806, cuando Bridey tenía ocho años y vivía en, o cerca de Cork, Irlanda. Ella era la hija de Duncan Murphy, un abogado, y su esposa Kathleen. A la edad de 17 años, se casó con el abogado Sean Brian McCarthy y se trasladó a Belfast. Tighe habló de una estación severa de otoño que causó la muerte de Bridey y ver su propio funeral. Ella describió su lápida y el estado de estar vivo después de su muerte -o, más precisamente, después de la muerte en su cuerpo en 1864. Ella dijo que no sentía dolor o tristeza. Después, de alguna manera, ella volvió a nacer en el medio oeste de los EE.UU. en 1923. En esta vida, nunca había estado en Irlanda y no hablaba con el más mínimo acento irlandés -excepto cuando estaba bajo hipnosis y “volvía a vivir” la encarnación de Bridey! Luego habló con un acento irlandés. En el libro de Bernstein, se refirió a Edgar Cayce y a sus notables habilidades, explicando que él había investigado a Cayce y no pudo encontrar fraude o engaño en su proceso. Pensó que, por imposible que parezca, los volúmenes de información en detalle que vienen a través Cayce sobre vidas pasadas no podían ser otra cosa que válidos. Leyendo esto, me decidí a escribir mi artículo sobre el misterio de Edgar Cayce. Debido a que contenía tantos ejemplos de lecturas de Cayce sobre vidas pasadas y karma que afectó a las vidas de las personas presentes, opté por usar el libro más vendido, Muchas Moradas de Gina Cerminara. Tengo una “A” en mi ensayo. Pero más que eso, he desarrollado una gran afición por la información Edgar Cayce sobre vidas pasadas y karma.

Con los años, he leído la mayoría de los libros acerca de Edgar Cayce que existen. Y aunque el “gancho” inicial que me metió en los volúmenes de Cayce era la reencarnación y el karma, fue la mística y la espiritualidad mágica que llena sus discursos lo que en última instancia se convirtió en carne y hueso de mi alma. Mi alma y mente estaban siendo alimentadas por su espiritualidad. No pude conseguir suficiente de su sabiduría y de historias, a pesar de que estaba repleto del lenguaje bíblico de King James y de la terminología cristiana y sus conceptos, cosas que hace mucho tiempo había considerado inadecuadas y muchas veces con prejuicios, incluso racistas y sexistas, y con una terrible historia de violencia. Pero la perspectiva de Cayce sobre los conceptos cristianos era tan abierta y tan amplia, que más allá de los dogmas de la iglesia, doctrina y actos históricos, no podía tener suficiente de él. Sus enseñanzas incluyen budismo e hinduismo. De hecho, él enseñó que cualquier fe que enseña la hermandad de toda la humanidad y de la unicidad de Dios estaba llevando el mensaje de la verdad. En mis veinte años, esto era exactamente lo que yo sentía. Sus convicciones hallaron un lugar sensible y receptivo dentro de mí. Y la organización que construyó en torno a su obra estaba abierta a todas las personas de diferentes orígenes y creencias. Eran personas “normales”, no sectarias, que no viven en los márgenes de la vida, pero están bastante extendidas en nuestra sociedad. Ahora, después de más de cuarenta años de trabajo con el material y los conceptos de Cayce, y la práctica de ellos en mi vida diaria, he reunido algunos de los elementos clave de su espiritualidad en este libro. También he añadido las maravillas descubiertas por la ciencia -maravillas de la vida y la realidad exterior, así como maravillas de la vida interior y de los reinos invisibles. Y al escribir este libro, el material ha vuelto a encender esa llama de entusiasmo que yo tenía a mis veinte años cuando me encontré por primera vez con estas ideas y su gran visión expansiva acerca del propósito y el significado de la vida – la vida del alma. Sinceramente, nunca habría llegado a la conciencia, la vibración y la paz que disfruto hoy en día, sin hablar de la calidad de la gente con la que comparto mi vida, sin haber estudiado y vivido este material. Espero que tú encuentres la luz y la inspiración que yo encontré.

John Van AukenJohn Van Auken es director de A.R.E. y es uno de los oradores más populares de la organización. Viaja a través de los EE.UU. y por el extranjero para responder al público sobre los temas cuerpo-mente-espíritu que se encuentran en las lecturas de Edgar Cayce. Él es un reconocido experto en las lecturas de Cayce, la Biblia, las profecías antiguas, las religiones del mundo, la meditación y el antiguo Egipto. John da seminarios en los EE.UU. y en el extranjero, y es un guía de muchos sitios sagrados alrededor del mundo. Su último libro, Edgar Cayce on the Spiritual Forces Within You ya está disponible para su compra en ARECatalog.com.

Crecimiento espiritual, oración y meditación

oración¿Qué dicen las lecturas de Edgar Cayce sobre el crecimiento espiritual, la oración y la meditación?

Uno de los temas fundamentales de las lecturas se refiere a nuestra relación con la Fuerza Creadora. Por esta razón, durante once años, de 1931 a 1942, Edgar Cayce dictó una serie de ciento treinta lecturas a un grupo de personas interesadas en las leyes espirituales (el Grupo de Estudio n.° 1). Al principio, ciertos miembros del grupo sólo querían aprender a desarrollar sus poderes psíquicos. Cayce les dijo que, más bien, debían esforzarse por progresar espiritualmente. Les explicó que, según sus necesidades personales y el motivo de su presente encarnación, sus facultades extrasensoriales resultarían de su perseverancia en analizar y poner en práctica los principios universales.

La información compilada por el Grupo de Estudio n.° 1 a partir de esa serie de lecturas dio lugar al libro “En busca de Dios”, el cual expone conceptos espirituales aplicables en la vida cotidiana. El mismo nos despierta a la verdad, nos hace entender nuestra auténtica naturaleza divina y nos conduce hacia la Luz. Nos revela el propósito de la existencia y nos ayuda a cumplir nuestra misión en la tierra. Nos brinda paz, esperanza y la sublime felicidad de sentirnos en armonía con el Creador y con nuestros semejantes. Mostrándonos que formamos parte de Dios y somos uno en Él, nos alienta a contribuir a la edificación de un mundo mejor y a convertirnos en nobles instrumentos de la voluntad del Señor, en puras expresiones del amor universal. Los preceptos que ofrece han sido acogidos por gente de todas las tendencias religiosas. Continúan inspirando y transformando a innumerables personas, permitiéndoles elevar su nivel de conciencia a través de la oración, la meditación, la cooperación, la fe, la paciencia y el altruismo. Hoy en día, existen en el mundo muchos ‘grupos de estudio’ – nombre genérico de los grupos de discusión que se reúnen semanalmente para profundizar en los temas abordados en las lecturas de Edgar Cayce.

Según Cayce, somos seres espirituales actualmente encarnados en la tierra. En efecto, el hombre no es un cuerpo físico dotado de un alma, sino un alma que se encuentra en la materia a fin de sacar provecho de sus experiencias y de retornar a la Fuente suprema. En la Biblia también, vemos que el ser espiritual (Génesis 1) fue creado antes que el ser físico (Génesis 2). Puesto que comprender y manifestar nuestra verdadera relación con Dios y la Creación constituyen la finalidad de nuestra presencia sobre la tierra, deberíamos meditar regularmente. Notemos que Cayce ya mencionaba y recomendaba la meditación en 1921, cuando la mayoría de la gente en el mundo occidental ni siquiera sabía lo que era. Se empezó a hablar de la misma en los años 1970, aunque para muchos siguió siendo una noción extraña, propia de las religiones orientales. Desde entonces, abundantes investigaciones clínicas han demostrado su influencia positiva sobre la salud y el bienestar en general. Numerosos médicos la reconocen ahora como una manera eficaz de reducir la hipertensión arterial, de disminuir el estrés y de lograr más serenidad.

meditación

Meditar consiste en aquietar el cuerpo y la mente, y en cesar de concentrar nuestra atención en el mundo exterior, a fin de unirnos a Dios en el silencio de nuestro santuario interior. La meditación actúa favorablemente en el plano físico, relajando el cuerpo; en el plano mental, calmando los pensamientos y las ansiedades; y en el plano espiritual, renovando la energía vital y estimulando nuestros atributos divinos. Esto nos permite llevar una existencia más útil, mejorar nuestras relaciones con las personas que nos rodean y enfrentar con ánimo las dificultades que se presentan. Al dedicar cada día un rato a liberar la mente de las múltiples preocupaciones que la asaltan, vamos recobrando la plena conciencia de nuestra esencia divina. Podemos decir que orar es dirigirnos a Dios y hablarle, mientras que meditar significa escuchar a Dios, dejando que nos instruya y nos guíe la parte de nuestro ser que se halla en constante comunión con el Infinito.

Aplicando algunas reglas sencillas, la meditación está al alcance de todos, e incluso los principiantes perciben los efectos beneficiosos de un período de silencio motivado por un ideal elevado.

  • La primera etapa requiere que se adopte una posición confortable; por ejemplo, sentarse en una silla, con la espalda recta, los pies planos en el suelo, los ojos cerrados y las manos en el regazo o a los costados. Empezar a relajarse efectuando respiraciones lentas y profundas – inspirar hondo y retener un poco el aire en los pulmones antes de espirar despacio. Al mismo tiempo, ir buscando con la mente las tensiones existentes en el cuerpo, y sucesivamente eliminarlas usando la imaginación o masajeando las zonas correspondientes con la yema de los dedos.
  • La segunda etapa radica en concentrarse en un pensamiento pacífico e inspirador, llamado ‘afirmación’: por ejemplo, “la paz me envuelve y reina en mí”, “estoy en un estado de relajación total”, un versículo de la Biblia, un aforismo espiritual como “Dios es Amor”. Conviene impedir que la mente vagabundee o se extravíe en las tareas a desempeñar, lo que acaba de ocurrir en el trabajo, u otras consideraciones. Después de reflexionar sobre el mensaje de la afirmación, analizando cada palabra con cuidado, es necesario impregnarse de su significado. En efecto, las impresiones experimentadas en el ser interior impactan mucho más que las palabras mismas. Así, no basta con repetir “Dios es Amor”, pues es el sentimiento que acompaña esta aserción el que le da su fuerza y su amplitud.
  • La tercera etapa representa la meditación en sí. Consiste en permanecer en silencio, sumergiéndose en los sentimientos producidos por la afirmación. En cuanto la mente se desvía, es indispensable volver a concentrarse, primero en el sentido de las palabras de la afirmación y luego en los sentimientos que éstas suscitan. No desalentarse si la mente divaga: poder fijar la atención en un solo pensamiento exige tiempo. Al principio, observar períodos de silencio de unos cinco minutos, pero ir aumentándolos hasta quince o veinte minutos después de cierto entrenamiento.
  • La cuarta etapa precisa que se envíen buenos pensamientos u oraciones a otras personas antes de concluir la sesión de meditación. Por ejemplo, en el caso de haber elegido el amor como tema central, dirigir este sentimiento hacia los seres queridos y quienquiera que lo necesite.

Practicándola cotidianamente, la meditación se hace cada vez más fácil, y la quietud que emana de esos momentos de concentración silenciosa y de recogimiento se refleja en todos los aspectos de la vida.

A diferencia de quienes sostienen que la mente debe quedar inactiva, porque se deja distraer y altera el proceso de meditación, Cayce declara en las lecturas que el poder creador de la mente puede utilizarse de manera adecuada para alcanzar un alto grado de armonización con la Fuente Universal.

Meditar regularmente propicia la curación física, mental y espiritual. Gracias a las afirmaciones constructivas que empleamos y al ideal que mantenemos durante la meditación, nuestras tendencias negativas desaparecen, siendo reemplazadas por actitudes más positivas.

Por lo general, desperdiciamos horas en ocupaciones que ningún beneficio nos aportan, mientras que un ratito reservado a la oración y a la meditación nos proporcionaría más paz, alegría y plenitud que cualquier otra actividad. Busquemos primero el reino de los cielos, que está dentro de nosotros. La palabra y las promesas divinas son eternas: invoquemos al Señor, sabiendo que somos el templo del Dios viviente, que el Todopoderoso reside en nuestro santuario interior.[1] En el silencio de la meditación, una vez relajado el cuerpo, serena la mente y olvidadas las preocupaciones, nos abrimos a nuestra naturaleza espiritual y nos unimos a la Fuerza Creadora.

Las lecturas de Edgar Cayce subrayan que todos deberíamos meditar, pues la comunión con Dios es primordial. En efecto, el alma, nuestro ser superior, no se complace sino en lo divino y aspira a morar en el seno del Creador. La meditación asidua nos ayuda a comprender y manifestar nuestra relación íntima con el Señor, a aplicar los principios universales en la vida diaria, a distinguir la omnipresencia de Dios, y a prepararnos para que la transición que llamamos muerte constituya un paso adicional hacia el entendimiento cada vez más perfecto del Padre.[2]

1. Véase “En busca de Dios”, libro 1; capítulo “La meditación”; edición 1998, p. 23.
2. Véase “En busca de Dios”, libro 1; capítulo “La meditación”; edición 1998, p. 24.

http://www.edgarcayce.org/espanol/

Espiritualidad Evolutiva y el trabajo de Edgar Cayce

por Lynn Sparrow Christy

Adaptado de su artículo “ La Nueva Nueva Era : Re -descubriendo las cualidades de vanguardia del trabajo de Edgar Cayce” octubre – diciembre 2013 Venture Inward, los miembros pueden leer el artículo completo en línea en EdgarCayce.org / members.

Edgar CayceA medida que el movimiento de la Nueva Era tomó impulso durante las últimas décadas del siglo XX, Edgar Cayce comenzó a sonar bastante aburrido para muchas personas. Busque una vida de servicio; elimine las tendencias hacia el egoísmo en sus patrones de pensamiento y comportamiento; atienda la salud de su cuerpo con una alimentación cuidadosa, ejercicio y otros estilos de vida; establezca un ideal con el que puedas vivir, realice sus actividades normales de la vida; forme grupos intencionales para fortificar su determinación y sígalos; haga una diferencia en su mundo; ore; medite – ninguno de estos factores tenía el factor sorpresa que parecía alimentar la cultura popular de la Nueva Era. ¿Qué pasa con las experiencias de los estados alterados de conciencia? ¿Qué pasa con grandes logros psíquicos? ¿Qué pasa con el contacto con entidades que figuran en los planos superiores? ¿Qué pasa con el poder de las piedras y los cristales? Aunque las lecturas de Cayce abordan todas estas cosas y en mayor profundidad y sofisticación considerable, a menudo estaban enmarcadas como material para principiantes, simplemente porque no hacen hincapié en el aspecto fenomenal de la senda espiritual.

Si tomamos el tiempo necesario para observar, nos daremos cuenta de que el material de Cayce está a la vanguardia de algunas de las novedades más importantes de la escena espiritual contemporánea. Porque, así como la explosión popular de interés de la Nueva Era en el siglo XX creaba más críticas por su tendencia hacia el pensamiento un tanto narcisista y mágico, otras influencias estaban creciendo junto a él. Influencias que tomaron lo mejor del floreciente despertar espiritual y se asieron a la ciencia, la filosofía, la antropología y la sociología. Influencias que ahora se unen para formar una espiritualidad amplia y prometedora para el siglo XXI que es a la vez “integral” y “evolutivo” en la forma en la que se recurre a diversas fuentes de conocimiento y sabiduría, a fin de participar de manera creativa con un cosmos en evolución, mundo, y la psique humana, una nueva New Age que ha madurado en comparación con su contraparte tardía de finales del siglo XX. Y resulta que la obra Cayce estaba allí todo el tiempo.

Espiritualidad Evolutiva

Al igual que el integrismo, el enfoque ” evolutivo ” hacia la espiritualidad promete reformar la manera en que pensamos acerca de nuestro lugar en este mundo. Para apreciar su impacto, es importante reconocer que la espiritualidad evolutiva va más allá del concepto secular de la evolución del alma, lo que pone en la tierra como el lugar  adonde venimos para aprender lecciones, crecer y trabajar a través de nuestro karma. Desde esta perspectiva, el plano de la tierra a menudo es en el mejor de los casos poco más que la escuela del alma y en el peor de los casos, la prisión de la ilusión de la que tratamos de escapar a la mayor brevedad posible.

Por el contrario, desde el punto de vista evolutivo, la oportunidad de la encarnación tiene tanto que ver con la evolución del cosmos así como con nuestro propio desarrollo. Y la mayoría de los pensadores evolucionistas apuntan a la conciencia humana como la frontera actual de la evolución tal como se manifiesta aquí en la tierra. La fuente divina de la que surgimos tiene una unidad irrefrenable de crear, y estamos en el límite de los avances de la creación continua. Nuestra función principal es la de co -creador y el teatro de nuestra operación creativa es aquí, en este mundo tridimensional de la forma.

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Lynn Sparrow ChristyLynn Sparrow Christy es profesora, escritora y entrenadora de hipnoterapia. Con más de 40 años de experiencia en enfoques tradicionales y alternativos a la espiritualidad y al crecimiento personal, Lynn se ha comprometido a ayudar a los buscadores espirituales de hoy para que encuentren vías auténticas y prácticas para el crecimiento. Su último libro, publicado recientemente por A.R.E. Press, aborda los aspectos “evolutivos” de las lecturas de Cayce Más allá del Crecimiento del Alma: Despertar a la convocatoria de la Evolución Cósmica.

El Motivo por el I Ayuda

El motivo por el I Ayudapor Toni Romano

Tengo curiosidad por saber qué es lo que motiva a la gente a ser voluntaria, a dar su tiempo, su talento y su dinero para esta Obra. ¿Qué nos motiva a servir, además de la grandeza de las lecturas de Edgar Cayce? Me gustaría compartir con ustedes un relato de cómo llegué a este servicio, y me encantaría conocer su historia también.

Me crié en una iglesia cristiana evangélica que enfatizaba dar TODO de uno mismo al Señor. Eso significaba nuestro tiempo, nuestro talento y nuestro diezmo-¡y más si había una campaña o proyecto que necesitaba fondos adicionales! Esto no se cuestionaba en nuestra casa. Si las puertas de la iglesia estaban abiertas, nosotros estábamos allí!

Teníamos que tomar un autobús a la ciudad, cambiar de autobús en el centro de la ciudad, y tomar un segundo autobús a la iglesia. Y cuando se cobraban los cheques, el diezmo se ponía en el sobre para las ofrendas del domingo en la mañana. ¡Esto fue durante la Segunda Guerra Mundial y nuestro padre estaba en el Pacífico Sur defendiendo a nuestro país! Así que “nosotros” era mi madre, la abuela materna y su hermana.

A la tierna edad de siete años, encontré mi camino al altar para dar mi corazón al Señor. Yo sabía desde muy joven que iba a dedicar mi vida al servicio de Dios. Enseñé en la escuela dominical en mi adolescencia, que tenía lugar en las oficinas de nuestra Comunidad de Jóvenes, asistí a nuestra universidad de la iglesia, me especialicé en Educación Cristiana, y me casé con un estudiante ministerial. Las actividades de la Iglesia y sus miembros constituyeron la mayor parte de mi vida hasta que cumplí treinta años.

Mientras mi marido era co-pastor de una iglesia después del seminario, el movimiento de derechos civiles había nacido y nos hicimos muy activos. Los “padres” de la iglesia determinaron que ser activo en derechos civiles no era una expresión de gracia del ministerio y le quitaron las credenciales a tres de los ministros activistas, incluyendo a mi marido.

Es posible suspender las credenciales, y es posible cambiar su lugar de trabajo, pero una vida de servicio no cambia. No importaba si estaba trabajando como voluntaria en la escuela de mis hijos, enseñando en un aula de la escuela pública, trabajando en un programa de la comunidad o en la burocracia estatal. El mismo sentido de dedicación y compromiso es el que me motivó a darlo todo en el servicio. Sin embargo, lo que experimenté en ese momento de mi vida era que el servicio en sí mismo no era suficiente. Mi alma estaba hambrienta. Empecé a buscar más sentido a mi vida.

El motivo por el I AyudaSe empezó a abrir una puerta tras otra -un fin de semana de yoga con mi hermana, un interés en la astrología (aprender sobre el anteproyecto con el que nací), aprender a meditar con un compañero de trabajo y, como el destino quiso, ¡conectarme con alguien en una reunión del gobierno estatal que se convirtió en mi primer maestro espiritual y consejero!

Esa relación me llevó al material de Edgar Cayce y a ARE en 1983. Yo estaba realizando un cambio importante en mi vida, dejando un matrimonio de 26 años, un hogar cómodo, y ¡empezando a vivir mi vida por primera vez! Y aquí está esta “niña” de los campos de maíz de Illinois mudándose a la gran ciudad de Chicago. Yo conocía sólo a dos personas en mi primer trabajo, y ¡eso era todo! Mi consejero me dijo que buscara un grupo de estudio de Edgar Cayce. ¿Quién era este Edgar Cayce? ¿En qué me estaría metiendo yo? ¡Si ella lo dijo, yo confiaba en ella!

Busqué y busqué los papeles hasta que un día me encontré con un anuncio del programa de A.R.E: Encontrar el propósito de su alma, con Mark Thurston. Fui al programa, me hice miembro, y creé “Búsqueda de Dios” un grupo de estudio ¡a cuatro cuadras de donde yo estaba viviendo y trabajando! En ese mismo momento puse un pie en el camino correcto en mi vida!

Los principios de Cayce me han dado una mayor comprensión sobre “una vida de servicio”, que comenzó cuando tenía siete años de edad. Ahora veo que esta elección era en realidad mi IDEAL. Cada vez que un ejercicio de grupo se centraba en el descubrimiento de los ideales, me venía a la mente el ideal del Servicio– no es de extrañar. Mirar el Ideal, desde una perspectiva espiritual, mental y física le daba mucho más sentido al Servicio. En un momento dado, me encontré a mí mismo afinando el Ideal, añadiendo Servicio amoroso. Eso me hizo más consciente de “cómo” estaba dando servicio.

Cuando me puse totalmente absorta en el ajetreo del trabajo, me di cuenta de que estaba descuidando las prácticas espirituales para mantenerme centrada. ¡No me gustaba cómo iba mi vida! La próxima vez que trabajé con mi ideal, añadí el Regocijo en el Servicio amoroso para recordarme que no es el hacer lo que es tan importante sino la forma en la que nos comportamos cuando estamos sirviendo. Así que me ha llevado a un ideal de Amor, gozo, y paz.

Y esa es mi historia… ¡hasta ahora! Si está inspirado a compartir su historia y lo que le motiva a dar su tiempo, su talento y su apoyo financiero a este trabajo, me encantaría saber de usted. ¡Amor y bendiciones!

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Toni Romano posee una maestría en ciencias como Consejera de Desarrollo Humano por la Universidad de Illinois. Es miembro vitalicio de A.R.E. Ha sido miembro de un grupo de estudio durante 30 años. Ella trabajó como Coordinadora de la Región Central de Heartland y en el Chicago Center durante 9 años antes de mudarse a Virginia Beach, donde trabajó como coordinadora de promoción para la sede de ARE por 9 años. Actualmente es una facilitadora para la Transformación Personal y Courage Institute, Inc. en Internet en TransformationandCourage.org. Trabaja como voluntaria para el Call Center de A.R.E. y es miembra activa de Ayudantes Curativas alegres en el Grupo de Oración. Por favor envíe sus historias a ConnectWithToni@gmail.com.

Sintiendo a Dios

por Brent Parisen

Mi experiencia comenzó en 1970, cuando un amigo me dijo que ella y su amigo habían tenido una experiencia personal con Jesús. Ellos fueron liberados de una adicción y, posteriormente, se convirtieron al cristianismo. Entonces ella me preguntó si yo había sido salvado. Le contesté que yo ni siquiera sabía si Jesús era real, después de haber crecido en una casa de agnósticos que no asistían a la iglesia.
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Varias noches después, con el deseo sincero de conocer la verdad acerca de Jesús, pregunté si existía, sintiendo la sensación de que si Dios es omnisciente y todopoderoso, Él podría escucharme fácilmente y responderme de modo que pudiera saber sin lugar a dudas que esto no iba a ser fruto de mi imaginación. Sentí que mi pregunta necesitaba ser totalmente sincera, puesto que quería saber con sinceridad la verdad absoluta a esta pregunta. Varias noches después, soñé con Jesús y que tenía la cabeza en Su hombro, y sentí un amor tan fuerte que me desperté con lágrimas. Después, pensando en ello, al concentrarme en Jesús, el amor se hizo más fuerte y más fuerte hasta el punto que todo lo que quería hacer era estar con él, y lo demás no importaba. A medida que continuaba pensando en Él, el amor continuaba creciendo, hasta ser como el fuego, haciéndose cada vez más insoportable debido a la intensidad.

Yo tenía la impresión de que estaba experimentando sólo un fotón del sol como Su expresión de amor, que se estaba convirtiendo en algo insoportable y realmente esto era sólo el comienzo. En retrospectiva, esto tiene mucho sentido, ya que yo soy finito y Él es infinito con un amor infinito, y no es posible para el “finito” gestionar el infinito en nuestra forma limitada. En ese momento, sentí que mis nervios no podían soportar más, así que dejé de concentrarme en él, y la experiencia se detuvo. Mi impresión fue que es imposible vivir en este mundo tridimensional y sentirlo a Él totalmente, ya que la experiencia lo consume todo.

Después de esa experiencia, al escuchar música apropiada o material de tipo devocional me puedo poner en un estado receptivo y sentirlo hasta llegar a entrar en un estado de total absorción. Si estoy en un lugar público y empiezo a pensar en Él y establecer una buena conexión, experimento el mismo tipo de amor y tengo que abandonar la experiencia para no crear una escena delante de otras personas.

En el año 2001, tuve la fuerte impresión de que tenía que centrarme en el Padre. Así  lo hice y no sentí ninguna diferencia en el tipo de energía, la experiencia se sentía absolutamente idéntica. Esto me hizo preguntarme si estaba realmente enfocándome en el Padre, puesto que no había ninguna diferencia. Mi siguiente pensamiento fue “¿y qué pasa con el Espíritu Santo?” Pensé que probablemente sería lo mismo, pero esto me hizo cambiar de atención, y para mi sorpresa, sentí una fuerte presencia femenina y muy digna. Así que volví al Padre y experimenté  impresiones muy fuertes:
• Necesitamos un velo para funcionar en la tierra, de lo contrario, es imposible llevar a cabo nuestros propósitos, debido a todas las distracciones consumistas, y nuestro cuerpo no puede controlar la intensidad de la influencia. No habría ningún deseo de vivir.
• La intensidad del amor (de Él, y para Él) es como el fuego que es una agonía y un éxtasis. He leído recientemente que las almas en el purgatorio sufren debido a la nostalgia, y al fuego del amor a Dios que quema sus pecados para que puedan entrar en el Cielo.
• Lo que me parece interesante cada vez que leo que “Dios nos ama” es que es una gran subestimación, que ni siquiera describe la cantidad de Su amor, que es infinito, y va más allá de nuestra comprensión. Como he indicado ya, una experiencia completa de Él nos quemaría.
• Hay un sentido tan fuerte de la vida que viene de Él que cuando me alejé de Él en la conciencia, había un vacío absoluto, no hay vida, no hay deseo de vivir, fue realmente pavoroso.
• Puesto que Dios está en todas partes, no es físicamente posible alejarse de Él, sólo en la conciencia.
• Cuando me centré en Su presencia, Él estaba realmente en todas partes y era tan fuerte-más fuerte que el mundo físico en el que vivimos- que me pregunté si el mundo físico era real. En verdad irónico que Él sea más real que el mundo físico. Tuve la impresión de que Él no quería imponerse a Sí mismo en nuestras vidas, por lo que permanece incógnito.
• Sentí que Él era verdaderamente comprensible, directo, e inmutable, mientras que la humanidad es una verdadera mezcolanza, un nudo gordiano, una masa de contradicciones. Parecía que no hay ningún misterio en Dios, sólo en el hombre.
• Ir al cielo no es suficiente, sólo la unión con Dios es suficiente.
• Mirándolo a él, hay tanta belleza que todo lo que quería hacer él era adorarlo, no podía evitarlo, era algo involuntario.
• Dios continúa creando universos inimaginables, físicos y no físicos, en múltiples dimensiones, sin embargo, lo que Él más valora es la comunión de corazón a corazón con nosotros, más que cualquier otra cosa.

Mirando hacia atrás, me doy cuenta que tengo que pedirle primero antes de poder recibir una respuesta. De esta manera Él sabe que estoy realmente preparado para recibir y hacer uso de una respuesta, y que Él no quiere imponerse a mí.

Ciertamente aprecio el material de Cayce que hace hincapié en la importancia de buscar a Dios en todo, incluyendo la meditación. Como se ha dicho, busca y encontrarás. Por lo tanto, la iniciativa es de nuestra parte, en primer lugar debemos buscarlo. Recuerdo que Cayce dice que no hay que conformarse con nada menos que caminar y hablar con Dios.

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Brent Parisen se graduó con una licenciatura en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Michigan en 1969. Después trabajó en Hughes Aircraft en California, donde tuvo su despertar espiritual, cuando vivía cerca de la playa. Más tarde, trabajó en Nortel, hasta su eventual retiro en el año 2000. Él y su esposa de entonces, Barbara eran miembros activos en grupos de estudio, y él ha sido miembro de A.R.E. desde hace varios años.

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El Peor Error Que la Mayoría de Nosotros Cometemos en el Camino Espiritual

espiritualpor Craig Hamilton

Muchos de nosotros hoy estamos involucrados en una gran actividad espiritual acerca de nosotros mismos. Meditamos, rezamos y asistimos a talleres, seminarios y retiros. Y, sin embargo, la gran mayoría de nosotros cometemos el mismo tipo de error. Tenemos tendencia a dar demasiada importancia a la necesidad de resolver nuestros problemas psicológicos personales como parte de nuestro camino espiritual.

Es importante reconocer que no es nuestra culpa. Esta tendencia surgió de nuestra cultura psicoterapeuta, que básicamente nos dijo que estábamos traumatizados por nuestra infancia y que teníamos “heridas internas” que necesitan ser curadas para poder estar felices y sentirnos llenos de satisfacción de adultos. Y al importar a los grandes maestros espirituales de Occidente esta perspectiva psicoterapeuta se ha ido superimponiendo en el camino espiritual.

La forma en la que funciona es como sigue: Vamos a decir que yo comienzo una práctica espiritual en serio y noto en el curso de esa práctica que en mi interior estoy siempre a la defensiva contra la vida y la intimidad. No permitiré que otra gente me vea. Siempre llevo una máscara social que realmente esconde mucha inseguridad. Pues bien, después de descubrir esto, como una persona moderna informada psicológicamente, mi tendencia es hacerme el introvertido y regresar a mi pasado, y comenzar sondeando las profundidades de mi psique para tratar de encontrar y erradicar las causas personales de este miedo y la inseguridad y la tendencia a esconderme de la vida.

Pero en un contexto espiritual auténtico, nos gustaría señalar que este “problema personal” que uno ha descubierto es, de hecho, sólo una de las manifestaciones ordinarias del ego. Y, en lugar de enviarle a una excavación arqueológica, sin fin y sin sentido, en su psique, nos gustaría simplemente animarle a enfrentarse directamente a la Verdad de lo que estaba viendo, para ver la tendencia psicológica con claridad, y las motivaciones que lo impulsan en el presente.  Y más importante todavía, nosotros lo animamos a hacer un esfuerzo directo en la dirección opuesta de su respuesta habitual. Por lo tanto, en este ejemplo, cuando usted se ve a sí mismo preparándose para poner una buena cara, lo animamos en cambio a dar el salto aterrador de ser transparente y vulnerable.

Tras esta lectura, muchos expertos informados en psicología protestarán, afirmando que si fuera tan fácil cambiar, todo el mundo habría cambiado y no habría necesidad de … bueno, de psicoterapia… Y esta es una respuesta perfectamente razonable de alguien que no ha tenido experiencia  en este tipo de práctica espiritual que estoy describiendo.

Pero sucede que cuando abandonamos esta compulsión a resolver los problemas, y, en cambio, comenzamos a participar en un camino de transformación activo como el que sugiero es cuando encontramos que, de repente, tenemos acceso a una parte de nuestro ser que ya está libre de nuestras limitaciones del ego y sus problemas. Es una parte de nuestro ser que nunca ha sido herida o traumatizada, que no necesita ser curada, que es integral y está completa y que tiene acceso a una energía sin límites, creatividad y positivismo y está completamente preparada para participar en la vida plenamente, valientemente y apasionadamente, sin ocultar nada. Y, en este sentido, nos sentimos conectados automáticamente al impulso del corazón espiritual que está detrás del cosmos.

Milagrosamente, lo que encontramos al hacer este trabajo es que cuando la gente despierta y comienza a actuar desde esta parte más profunda y verdadera del ser, entonces todos los problemas psicológicos, los bloqueos, las heridas, los complejos y las neurosis que hubieran necesitado años para ser resueltas parecen disolverse de repente. Ahora, la verdad es que no se han disuelto. Aún así, pueden ser reactivadas si damos un paso atrás en la perspectiva del ego. Pero a la luz de este recién descubrimiento, emerge un mayor potencial, y un profundo sentido de propósito y significado y descubrimos una razón poderosa para no caer presa de los “problemas”.  En pocas palabras, ya no son interesantes para nosotros, y en ello, pierden su poder sobre nuestra psique. Y eso parece crear toda la diferencia en el mundo. En ello, empezamos a descubrir el verdadero significado de la libertad del ego. Y nos damos cuenta de que esta libertad no es algo que tenemos que esperar. Puede ocurrir ahora si estamos dispuestos a poner nuestro corazón y alma en ello.

Reproducido con permiso del IntegralEnlightenment.com.

Craig Hamilton es el fundador de la iluminación integral y miembro del foro de Craig Hamiltonlíderes evolucionistas Deepak Chopra. Es un pionero en el área emergente de la espiritualidad evolutiva. Craig integra décadas de práctica espiritual intensa con reflexiones extraídas de sus ocho años como editor jefe de la revista ¿Qué es la iluminación? Y 13 años con la comunidad espiritual EnlightenNext. En su trabajo actual  él está ayudando a articular una espiritualidad evolutiva auténtica –una “iluminación integral”- que ilumina la relación vital entre una evolución transformativa individual y una evolución colectiva.