El Poder Animal Como Apoyo Espiritual

Como los Animales de Poder nos ayudan en nuestro camino espiritual:

En la última década, los esfuerzos por trabajar en armonía entre el mundo natural con los espíritus y las energías reveladoras del Poder Espiritual Animal, ha sido uno de los aspectos más fascinantes de mi práctica en el manejo de la ‘Energía Shamánica’. En efecto, en numerosas ocasiones, personalmente he podido descubrir como el conocimiento y los efectos de transformación propios del espíritu de los Animales de Poder que se ejercen sobre mí, tan bien como lo hacen sobre mis clientes, da como resultado experiencias increíblemente profundas.

Hace muchos años cuando recién empecé mi entrenamiento shamánico, yo creía que la esencia de los arquetipos solo era de tipo simbólico, pero ahora me doy cuenta que son mucho más “reales” de lo que me podía imaginar. Explicaré con más detalle a lo que me refiero en un momento.

Una de las preguntas más frecuentes de las personas que atienden mis programas de energía shamánica es: ¿De qué diferentes maneras me pueden ayudar los Animales de Poder en mi camino personal y en mi vida práctica diaria?

Mi respuesta es simple: La variedad de maneras en las que nos pueden ayudar son innumerables y únicas, como lo son cada una de las personas presentes en este programa.

Sin embargo, aunque la experiencia de ser guiada por estos arquetipos de animales es diferente para cada persona, hay una pauta de ideas comunes que el espíritu de estos animales trae para todo el mundo.

Algunos beneficios de la sabiduría de los Animales de Poder son:

  • Una percepción elevada de las cualidades positivas y útiles o de talentos latentes que necesitamos expresar completamente en nuestras vidas, en un particular momento.
  • Mayor intuición relacionada con saber detectar los posibles obstáculos y/o descubrir las fortalezas que podemos desarrollar, como parte de nuestra trayectoria de vida.
  • Compañerismo fiel y total, y estímulos que nos ayuden a aplicar las lecciones que hemos aprendido en la forma como llevamos nuestras vidas, con perseverancia y mucha valentía.
  • Protección para prevenir la tentación de regresar a modelos de comportamiento obsoletos o hábitos de los que deseamos deshacernos.
  • Reforzar la carga enérgica y espiritual que necesitamos para poder reconocer y enfrentarnos a los nuevos cambios que van suceder en nuestra trayectoria de transformación personal.

Pienso que sería significativo compartir algunos ejemplos de cómo yo personalmente y también, varios de los participantes en mis charlas, hemos encontrado la guía y orientación que los Animales de Poder nos ofrecen para que sea de gran beneficio en nuestras vidas.

Una de mis participantes me informó lo profundamente impresionada que estuvo al sentir la energía de un Animal de Poder durante una de mis sesiones de iluminación curativa. El Animal de Poder que vi y sentí en su nombre, fue el de un borrego cimarrón grande y con cuernos prominentes.  Luego fui guiada a soplar la energía de este animal hacia el área del tercer chakra de la participante con una exhalación fuerte y profunda.  Después de la sesión, ella me explicó que literalmente había sentido la esencia del borrego cimarrón entrando en su campo energético y llenándola de un sentimiento de fuerza majestuosa, fortaleza, y balance físico.  Estas cualidades eran exactamente lo que ella necesitaba en ese momento de su vida, ya que estaba pasando por momentos difíciles, con una relación precaria en su trabajo.  La energía del borrego cimarrón la ayudo a enfrentar y superar la tormenta emocional que padecía por esta relación. Ella pudo afrontar esa situación de una manera confidente, balanceada, y con un poder interno inusual hasta que la situación laboral que padecía fue resuelta.  Ella también compartió lo asombrada que estuvo de su propia habilidad de sostener sus convicciones, incluso en momentos de dura oposición. Y cuando, eventualmente, ella sintió como el exceso de esa energía abrumadora sobre sí misma de poco a poco disminuyo cuando ya no la necesitaba como ayuda extra.

Otro participante me comentó sobre una experiencia inspiradora que tuvo durante una meditación guiada para descubrir su Animal de Poder.  Él estaba recuperándose de una lesión en su pierna, y había perdido completamente la confianza en sí mismo de poder seguir adelante con nuevas actividades que requerían mucha flexibilidad de su parte, no solo mental sino también física. Irónicamente, el animal que mi cliente descubrió y del cual asimiló la energía, fue una pequeña, pero muy flexible y ágil rana arbórea.  La rana le demostró como él puede comenzar a esforzarse de a poco, pero igual puede llegar a tener un impacto fuerte y flexible en el futuro, simplemente poniendo un poco de esfuerzo. Y ese mensaje resultó ser todo el estímulo que él necesitaba.

Una de mis propias experiencias, que resultó ser muy reconfortante, sucedió durante una semana agotadora de interacciones que sucedieron mientras estaba de viaje. Me encontraba en un lugar nuevo y en una zona un poco peligrosa que requería que estuviese constantemente alerta y cautelosa. Yo le había pedido al Universo que me mande la guía y protección del Animal de Poder que fuera necesario en ese momento.  Y no fue hasta que regresé a mi propio hogar y me desplome llena de gratitud en mi cama, que me di cuenta del espíritu del  animal que me había acompañado fielmente esa semana. Justo antes de que fuera a cerrar mis ojos, vi una hermosa zorra, musculosa y fuerte, que literalmente saltó de mi campo energético hacia el piso, a un lado de mi cama.  La zorra procedió a acurrucarse en una posición cómoda y luego fue desapareciendo de mi vista. Fue muy claro el mensaje de que ella había hecho su trabajo y que su protección había terminado.  Finalmente, las dos nos pudimos relajar, y ya con mucha tranquilidad, sonreí porque me di cuenta, como una vez más había sobrevivido con un poquito de ayuda de mis amigos, Los Animales Espirituales.

The English version is available at EdgarCayce.org/blog

Nancy Chrisbaum 2016-1

Nancy Pohle Chrisbaum

Nancy Pohle Chrisbaum ofrece a su audiencia una perspectiva espiritual única al comparar conocimientos de las lecturas de Edgar Cayce con las tradiciones shamánicas indígenas del Perú. Ella ha sido miembro del personal del Edgar Cayce A.R.E. por casi 20 años y es graduada de la escuela Four Winds’ Light Body School. Nancy es autora, cineasta de documentales, Master de Reiki, experta en medicina energética y es certificada en la curación mediante la energía luminosa. Además, es una shamán ejerciente y presentadora de varios temas relacionados con el desarrollo espiritual humano.  Nancy es coautora de, Awaken Your Inner Voice: A Guide to Intuition, Dreams Meditation, Past Lives and Your Soul’s Creative Purpose. Su carisma alegre y natural y su enfoque en conocimientos prácticos acerca de temas profundos atraen audiencias por todo el país.

 

El secreto de Cayce para mantenerse joven

june-broJune Bro

Cuando la gente escucha decir que tengo 95 años, algunos de ellos dicen: “Te ves 20 años más joven. ¿Cuál es tu secreto?”

Por supuesto que me siento halagada, pero me quedo pensando, “Cuando me miro en el espejo veo arrugas, manchas, flacidez de la piel, adelgazamiento del cabello, y flojedad. Y sé que a mis rodillas no les gusta bajar escaleras”.

Mi primera respuesta  es que tengo algunos genes cálidos de mis abuelos escandinavos.

Mi siguiente respuesta es que cuando nací en 1920, el aire era mucho más limpio y el agua era más pura (que podíamos beber agua del lago Superior cuando nadábamos y acampábamos). Comíamos una gran cantidad de alimentos cultivados localmente y las semillas no estaban muy alteradas, en todo caso.

Mi tercera respuesta viene de una experiencia que tuve a los 23 años de recién casados, mi marido y yo llegamos a Virginia Beach para trabajar con los Cayce y con Gladys Davis. El hijo de Edgar Hugh Lynn Cayce, que había conseguido tener una oficina, ahora estaba en el ejército como parte del apoyo de guerra. Ellos necesitan un poco de ayuda. Decidimos ir.

Yo estaba en el medio de una maestría de música y mi marido estaba en el medio de una maestría en sacerdocio. Dejé mi escuela donde tenía una beca completa y Harmon obtuvo el permiso de un año de descanso de la Universidad de Chicago de la Divinity School para realizar investigaciones sobre la obra de Edgar Cayce (que más tarde se convirtieron en su tesis doctoral). Esta fue la mejor decisión que hemos tomado en nuestro matrimonio de 54 años.

Sin la ayuda y la sabiduría de Edgar Cayce y de sus lecturas, probablemente no estaría vivo hoy. Demasiado estrés no es bueno para el cuerpo o la mente. La filosofía de Edgar me quitaba una gran parte del estrés, miedos y dudas que estaba sintiendo.

June Bro as young womanYo me crié como cristiano, y siempre había amado la iglesia y a Jesús, pero a menudo me preguntaba cómo podría ser como Jesús en 80 o 85 años. Entonces la idea de la reencarnación se hizo real para mí. En mi lectura del Sr. Cayce, él mencionó varias encarnaciones anteriores que me parecían encajar perfectamente. La idea de muchas vidas para trabajar en las relaciones y otros problemas resultó ser un gran alivio para mí. Yo no tenía que ser como Jesús en una sola vida. ¡Más presión fuera de mi!

No se limitó a aliviar solo la presión, sino que también me quitó el miedo de morir. Me di cuenta que había muerto muchas veces. ¿Por qué debía tener miedo? Yo quería gritar a los cuatro vientos: ¡Usted no tiene que temer a la muerte! ¡Otra presión fuera de mí!

Al igual que todos los niños, tenía mucho miedo sobre el cielo y el infierno. El Sr. Cayce quitó la presión de esa cuenta, también. Él dijo lo mismo que Jesús había dicho: hay que aprender a construir el cielo aquí en la Tierra. Edgar Cayce también me enseñó esto: el cielo y el infierno son estados de conciencia. Cuanto más tratamos de vivir el “cielo en la tierra” Jesús decía, la transición de la vida a la muerte será más como nuestro concepto del cielo. Estamos hablando de los frutos del espíritu aquí: amor-amabilidad, alegría, paz, paciencia, bondad, mansedumbre y templanza-todos dada en Galateos 5: 22-23. Si hemos tratado de desarrollar estos frutos, tomaremos estos bellos estados de conciencia con nosotros, y nuestra transición al siguiente reino lo reflejará.

“… Poco a poco, línea por línea, un poquito allí, otro poquito, ganamos lo necesario para el desarrollo en y a través de las fuerzas, lo necesario para la transición que debe llegar a cada cuerpo.” (900-64)

Edgar dijo unas prohibiciones que he tratado de observar. Dijo que nunca se pusiera  leche o crema en el café; nunca beber bebidas gaseosas; nunca comer alimentos fritos. Estoy seguro de que hay otros, pero he tratado de seguir estos tres desde que tenía 23 años. Eso probablemente ha ayudado a mi cuerpo para envejecer bien.

La mente también es un extraordinario regalo para nosotros. Puede ser el instrumento para la elección de los ideales que queremos vivir. Yo doy gracias por las muchas oportunidades que tuve para obtener la sabiduría que necesito para tomar buenas decisiones y sagradas. Quiero ser capaz de ver a Dios en todo el mundo, a pesar de lo que dicen o hacen, y ayudar a traer el Reino de Dios más cerca. El aferrarse a ese ideal es probablemente lo más difícil de todos los intentos de crecer más cerca de Dios y entre sí.

El secreto más grande y el mejor de todos es que podemos hacerlo con la ayuda de Dios, cualquiera que sea el nombre que le llamamos.

To read, “Cayce’s Secret to Staying Young” in English, visit EdgarCayce.org/blog.

La Dr. June Avis Bro halló su vida profundamente afectada al trabajar a diario con Edgar Cayce, cuando ella y su marido Harmon, llegaron a Virginia Beach en 1943. Ella compartió sus intereses con otras personas como consejera pastoral y ministra, así como el uso de sus habilidades en las artes escénicas. Ella tiene un grado ministerial de la Escuela Teológica Andover-Newton, cerca de Boston, y un doctorado por el Seminario Teológico de Chicago. Además de enseñar en seis campus mientras cuidaba de cinco hijos, ella ha sido asistente de investigación en la Universidad de Harvard, ha dado conferencias y ha realizado talleres en muchas ciudades. Ha hecho viajes al extranjero, que la han llevado al Cercano Oriente y China, y ha servido como pastor. Como  pianista de concierto, ha servido como personal de música en las iglesias de la mayoría de las principales denominaciones protestantes y basa su experiencia en las artes para irradiar mitos, símbolos y sueños. A los noventa años de edad, lanzó su primer CD de piano titulado “Sonidos del alma”, que se vende en la librería  A.R.E. Su columna para la revista Venture Inward de A.R.E., “El arte de vivir” se basa en su lectura dada por el Sr. Cayce en 1944. Ella escribió el prólogo de la reedición de un libro “Un vidente fuera de estación” escrito por Harmon Bro.

Por el amor de los animales

Jennie Taylor Martin

dog-lionNací el más joven de siete hijos. Esto fue en la década de 1960 cuando las familias grandes no eran infrecuentes. Aunque hemos tenido problemas financieros, siempre tuvimos mascotas. Más específicamente, teníamos un perro de familia, y yo tenía ratones, tortugas y un pájaro (gatos, conejos, jerbos y los conejillos de indias vinieron después). Mi madre sabía que yo tenía una pasión por los animales, y a pesar de la situación económica de mi familia, ella siempre apoyó mi amor por los animales al permitirme tener mascotas y me llevaba al zoológico tan a menudo como podía.

Poco antes de mi noveno cumpleaños, mi padre se murió. Fue de repente e inesperado, y esto puso a nuestra familia en un camino completamente diferente. Dondequiera que íbamos antes, ya no íbamos. Yo era joven, pero entendí lo que había pasado. Yo sabía que mi padre se había muerto. Yo tenía un concepto del cielo que provenía de la iglesia -asistía a la escuela dominical cada semana e iba a la escuela bíblica de vacaciones durante el verano. Yo sentía una completa confianza en que mi padre estaba en el cielo.

Pero lo que yo quería saber era si los animales iban al cielo también. Durante ese período de tiempo en la vida de mi familia, mientras permanecíamos con mi tía y en la casa del tío, mi joven cerebro estaba tratando de separar lo que yo creía y lo que todavía cuestionaba, así que le pregunté a mi tía, “¿van los animales al cielo?” Su respuesta fue: “no, no lo hacen.” Yo adoraba a mi tía. La admiraba y la respetaba. Pero su respuesta me rompió el corazón y puso en tela de juicio mi joven fe. Yo le dije lo que sentía sobre el tema. “Si los animales no van al cielo”, le dije, “entonces yo no quiero ir allí.”
There-is-a-RiverAvanzando varios años, y cuando era adolescente empecé a leer libros de carácter metafísico, como IIlusions, de Richard Bach. Mi mamá y yo teníamos el mismo gusto en materia espiritual, pero a pesar de que era consciente de Edgar Cayce , no se enteraron de él hasta que yo estaba en mis veinte y pico años cuando, en circunstancias sincrónicas, terminé trabajando en ARE en el Departamento de Membrecía. Fue en 1988 cuando leí por primera vez There Is a River, y fue entonces cuando mis estudios espirituales realmente comenzaron a despuntar.

Al mismo tiempo, me había convertido en un voluntario en el zoológico local que mi familia había visitado todos esos años de mi infancia. Mi amor por los animales sería siempre una parte de mi naturaleza, y no importa lo que he leído o estudiado, en el fondo de mi mente siempre estaban las palabras de mi tía y mi deseo de demostrar que están equivocados, porque yo quería ir al cielo, pero yo quería que los animales también fueran.

De vuelta en la década de 1980, las lecturas de Cayce aún no estaban en forma electrónica. Si quería investigar sus lecturas, había que leer bien los libros y otros materiales de autores que habían hecho la investigación y publicado sus obras, o tenía que ir físicamente a la biblioteca del ARE y leerlos directamente. No había trabajos publicados sobre Edgar Cayce o animales que pudiera encontrar. Era natural que empezara a investigar que tenían que decir las lecturas de Cayce acerca de los animales. Quería saberlo todo. ¿Cuál era su naturaleza? ¿Tienen alma? Y, por supuesto, ¿vivían más allá de la muerte? Mi investigación se inició al principio con esta lectura:

“El espíritu empujó a la materia -y se convirtió en lo que vemos en nuestro mundo tridimensional como los reinos de la tierra; el mineral, el vegetal, el animal- un mundo tridimensional. “(Edgar Cayce Lectura 262-114)

Esto me recordó los versos de la creación en el Génesis, pero con una mayor profundidad. Al ver a los animales como un reino espiritual y una expresión del espíritu, ya que habían sido “empujados en la materia” era un concepto interesante para mí. Quería entender esto mejor, y también necesitaba saber qué se entiende por reino, por lo que mi investigación continuaba. He encontrado más en esta lectura:

“En el mundo material, donde nos encontramos con expresiones de lo físico y de lo espiritual, nos encontramos con la Mente. Sin embargo, lo que se conoce como la Mente Grupal-o el del reino vegetal, el reino mineral y el reino animal… regresa (como es su Destino) a la Fuerza Creativa que es su autor, su creador. EL HOMBRE -el agente de libre albedrío … hace su destino en cuanto a su mente … es uno con o en contra de las Fuerzas Creativas “. (Edgar Cayce Lectura 262-80)

Este concepto de una Mente Grupal me sonaba como lo que llamamos instinto animal. Yo no siento que esto significara que los animales pudieran ser también individuos, sino más bien me acordé de que los animales están llenos de inocencia. Como esta lectura parece indicar, eso es porque los animales están siempre de acuerdo con las fuerzas creativas. Mientras que los seres humanos-con el libre albedrío-pueden actuar de manera “destructiva” pueden ir en contra de las Fuerzas Creativas, esta lectura parecía estar diciendo que los animales no pueden.

Los animales que viven de acuerdo con la ley natural, o las fuerzas creativas; esto es, a menos que estén bajo la influencia de la libre voluntad de un ser humano. Y sí, un ser humano puede enseñar a un perro a no orinar en la casa, y sí, un ser humano puede enseñar a un elefante a actuar en un circo, pero estos son comportamientos no naturales provocados por la fuerza de voluntad de un ser humano (para bien o para mal) y no de acuerdo con la Mente Grupal de los animales (es decir, el instinto o la naturaleza natural).

Debido a la libre voluntad de los seres humanos, que se puede utilizar de forma constructiva o destructiva, los animales dependen de nosotros para su bienestar. Como se dijo en el libro del Génesis, nosotros tenemos dominio sobre los animales y la tierra. Pero ya que tenemos libre albedrío, es nuestra elección cómo ponerlo en marcha-para mal o para bien, en desacuerdo o de acuerdo con las fuerzas creativas.Venture Inward Magazine_Mar 2014

Extracto de un artículo publicado en la edición de enero-marzo 2014 en la revista Venture Inward. A.R.E. los usuarios pueden leer el artículo completo en la sección de miembros en línea en EdgarCayce.org/members.

The English version is available at EdgarCayce.org/blog.

Jennie Taylor Martin

Jennie Taylor Martin es directora de marketing de A.R.E. y ex directora de la Fundación PETA para la protección de los animales. Por amor y respeto a los animales, ella eligió comprometerse con un estilo de vida vegetariano en 1996. Actualmente está escribiendo un libro sobre este tema y da la bienvenida a historias de experiencias que hayan tenido con la posible reencarnación de los animales y con los animales y la vida futura. Pueden escribirle a ARE@edgarcayce.org.

Crecimiento espiritual, oración y meditación

oración¿Qué dicen las lecturas de Edgar Cayce sobre el crecimiento espiritual, la oración y la meditación?

Uno de los temas fundamentales de las lecturas se refiere a nuestra relación con la Fuerza Creadora. Por esta razón, durante once años, de 1931 a 1942, Edgar Cayce dictó una serie de ciento treinta lecturas a un grupo de personas interesadas en las leyes espirituales (el Grupo de Estudio n.° 1). Al principio, ciertos miembros del grupo sólo querían aprender a desarrollar sus poderes psíquicos. Cayce les dijo que, más bien, debían esforzarse por progresar espiritualmente. Les explicó que, según sus necesidades personales y el motivo de su presente encarnación, sus facultades extrasensoriales resultarían de su perseverancia en analizar y poner en práctica los principios universales.

La información compilada por el Grupo de Estudio n.° 1 a partir de esa serie de lecturas dio lugar al libro “En busca de Dios”, el cual expone conceptos espirituales aplicables en la vida cotidiana. El mismo nos despierta a la verdad, nos hace entender nuestra auténtica naturaleza divina y nos conduce hacia la Luz. Nos revela el propósito de la existencia y nos ayuda a cumplir nuestra misión en la tierra. Nos brinda paz, esperanza y la sublime felicidad de sentirnos en armonía con el Creador y con nuestros semejantes. Mostrándonos que formamos parte de Dios y somos uno en Él, nos alienta a contribuir a la edificación de un mundo mejor y a convertirnos en nobles instrumentos de la voluntad del Señor, en puras expresiones del amor universal. Los preceptos que ofrece han sido acogidos por gente de todas las tendencias religiosas. Continúan inspirando y transformando a innumerables personas, permitiéndoles elevar su nivel de conciencia a través de la oración, la meditación, la cooperación, la fe, la paciencia y el altruismo. Hoy en día, existen en el mundo muchos ‘grupos de estudio’ – nombre genérico de los grupos de discusión que se reúnen semanalmente para profundizar en los temas abordados en las lecturas de Edgar Cayce.

Según Cayce, somos seres espirituales actualmente encarnados en la tierra. En efecto, el hombre no es un cuerpo físico dotado de un alma, sino un alma que se encuentra en la materia a fin de sacar provecho de sus experiencias y de retornar a la Fuente suprema. En la Biblia también, vemos que el ser espiritual (Génesis 1) fue creado antes que el ser físico (Génesis 2). Puesto que comprender y manifestar nuestra verdadera relación con Dios y la Creación constituyen la finalidad de nuestra presencia sobre la tierra, deberíamos meditar regularmente. Notemos que Cayce ya mencionaba y recomendaba la meditación en 1921, cuando la mayoría de la gente en el mundo occidental ni siquiera sabía lo que era. Se empezó a hablar de la misma en los años 1970, aunque para muchos siguió siendo una noción extraña, propia de las religiones orientales. Desde entonces, abundantes investigaciones clínicas han demostrado su influencia positiva sobre la salud y el bienestar en general. Numerosos médicos la reconocen ahora como una manera eficaz de reducir la hipertensión arterial, de disminuir el estrés y de lograr más serenidad.

meditación

Meditar consiste en aquietar el cuerpo y la mente, y en cesar de concentrar nuestra atención en el mundo exterior, a fin de unirnos a Dios en el silencio de nuestro santuario interior. La meditación actúa favorablemente en el plano físico, relajando el cuerpo; en el plano mental, calmando los pensamientos y las ansiedades; y en el plano espiritual, renovando la energía vital y estimulando nuestros atributos divinos. Esto nos permite llevar una existencia más útil, mejorar nuestras relaciones con las personas que nos rodean y enfrentar con ánimo las dificultades que se presentan. Al dedicar cada día un rato a liberar la mente de las múltiples preocupaciones que la asaltan, vamos recobrando la plena conciencia de nuestra esencia divina. Podemos decir que orar es dirigirnos a Dios y hablarle, mientras que meditar significa escuchar a Dios, dejando que nos instruya y nos guíe la parte de nuestro ser que se halla en constante comunión con el Infinito.

Aplicando algunas reglas sencillas, la meditación está al alcance de todos, e incluso los principiantes perciben los efectos beneficiosos de un período de silencio motivado por un ideal elevado.

  • La primera etapa requiere que se adopte una posición confortable; por ejemplo, sentarse en una silla, con la espalda recta, los pies planos en el suelo, los ojos cerrados y las manos en el regazo o a los costados. Empezar a relajarse efectuando respiraciones lentas y profundas – inspirar hondo y retener un poco el aire en los pulmones antes de espirar despacio. Al mismo tiempo, ir buscando con la mente las tensiones existentes en el cuerpo, y sucesivamente eliminarlas usando la imaginación o masajeando las zonas correspondientes con la yema de los dedos.
  • La segunda etapa radica en concentrarse en un pensamiento pacífico e inspirador, llamado ‘afirmación’: por ejemplo, “la paz me envuelve y reina en mí”, “estoy en un estado de relajación total”, un versículo de la Biblia, un aforismo espiritual como “Dios es Amor”. Conviene impedir que la mente vagabundee o se extravíe en las tareas a desempeñar, lo que acaba de ocurrir en el trabajo, u otras consideraciones. Después de reflexionar sobre el mensaje de la afirmación, analizando cada palabra con cuidado, es necesario impregnarse de su significado. En efecto, las impresiones experimentadas en el ser interior impactan mucho más que las palabras mismas. Así, no basta con repetir “Dios es Amor”, pues es el sentimiento que acompaña esta aserción el que le da su fuerza y su amplitud.
  • La tercera etapa representa la meditación en sí. Consiste en permanecer en silencio, sumergiéndose en los sentimientos producidos por la afirmación. En cuanto la mente se desvía, es indispensable volver a concentrarse, primero en el sentido de las palabras de la afirmación y luego en los sentimientos que éstas suscitan. No desalentarse si la mente divaga: poder fijar la atención en un solo pensamiento exige tiempo. Al principio, observar períodos de silencio de unos cinco minutos, pero ir aumentándolos hasta quince o veinte minutos después de cierto entrenamiento.
  • La cuarta etapa precisa que se envíen buenos pensamientos u oraciones a otras personas antes de concluir la sesión de meditación. Por ejemplo, en el caso de haber elegido el amor como tema central, dirigir este sentimiento hacia los seres queridos y quienquiera que lo necesite.

Practicándola cotidianamente, la meditación se hace cada vez más fácil, y la quietud que emana de esos momentos de concentración silenciosa y de recogimiento se refleja en todos los aspectos de la vida.

A diferencia de quienes sostienen que la mente debe quedar inactiva, porque se deja distraer y altera el proceso de meditación, Cayce declara en las lecturas que el poder creador de la mente puede utilizarse de manera adecuada para alcanzar un alto grado de armonización con la Fuente Universal.

Meditar regularmente propicia la curación física, mental y espiritual. Gracias a las afirmaciones constructivas que empleamos y al ideal que mantenemos durante la meditación, nuestras tendencias negativas desaparecen, siendo reemplazadas por actitudes más positivas.

Por lo general, desperdiciamos horas en ocupaciones que ningún beneficio nos aportan, mientras que un ratito reservado a la oración y a la meditación nos proporcionaría más paz, alegría y plenitud que cualquier otra actividad. Busquemos primero el reino de los cielos, que está dentro de nosotros. La palabra y las promesas divinas son eternas: invoquemos al Señor, sabiendo que somos el templo del Dios viviente, que el Todopoderoso reside en nuestro santuario interior.[1] En el silencio de la meditación, una vez relajado el cuerpo, serena la mente y olvidadas las preocupaciones, nos abrimos a nuestra naturaleza espiritual y nos unimos a la Fuerza Creadora.

Las lecturas de Edgar Cayce subrayan que todos deberíamos meditar, pues la comunión con Dios es primordial. En efecto, el alma, nuestro ser superior, no se complace sino en lo divino y aspira a morar en el seno del Creador. La meditación asidua nos ayuda a comprender y manifestar nuestra relación íntima con el Señor, a aplicar los principios universales en la vida diaria, a distinguir la omnipresencia de Dios, y a prepararnos para que la transición que llamamos muerte constituya un paso adicional hacia el entendimiento cada vez más perfecto del Padre.[2]

1. Véase “En busca de Dios”, libro 1; capítulo “La meditación”; edición 1998, p. 23.
2. Véase “En busca de Dios”, libro 1; capítulo “La meditación”; edición 1998, p. 24.

http://www.edgarcayce.org/espanol/

Consejos a los padres de niños que narran memorias de vidas pasadas

por Jim B. Tucker, MD

Un niño llamado Joey habló repetidas veces de cómo su “otra madre” se había muerto en un accidente de coche. Una noche cuando estaba cenando y tenía cerca de cuatro años, se levantó de la silla y se puso pálido al mirar intencionadamente a su madre y dijo, “Tú no eres mi familia –mi familia está muerta.” Joey lloro calladamente por un minuto al mismo tiempo que una lagrima le caía de su mejilla, luego se volvió a sentar y continuo con su comida. Sus padres –y su invitado se sentaron perplejos.

de niños que narran memorias de vidas pasadasEn la universidad de Virginia, en la División de estudios de percepción, hemos investigado más de 2.000 casos en los que niños jóvenes hablan de memorias de vidas pasadas. Los padres nos piden consejo a menudo para sobrellevar las afirmaciones de estos niños. Aunque cada caso presenta diferencias individuales podemos ofrecer una guía general que puede ser beneficiosa.

Primero, es importante saber que estas afirmaciones no indican por sí mismas que haya una enfermedad mental. Nosotros hemos hablado con muchas familias en las que el niño asegura recordar a otros padres, otra casa, o una muerte previa y los niños raras veces muestran problemas mentales. Estas afirmaciones son hechas generalmente por niños cuyo desarrollo parece ser similar al de otros niños. Pueden ocurrir en familias que creen en la reencarnación o en familias en las que la idea de la reencarnación nunca ha sido considerada antes de que los niños comenzaran a hacer esas declaraciones.

Cuando los niños hablan de una vida pasada, los padres a veces dudan en cómo responder. Nosotros les recomendamos a esos padres que estén abiertos a lo que los niños les digan. Algunos de esos niños muestran mucha intensidad emocional en estos temas y los padres deben respetar al oírlos como si estuvieran escuchando otros temas tratados por los niños.

Cuando un niño habla de una vida pasada, nosotros les sugerimos a los padres que eviten hacer muchas preguntas. Esto puede enojar al niño y, más importante desde nuestra perspectiva, podría estimular al niño a imaginar respuestas a las preguntas. En este sentido sería difícil o imposible separar las memorias de la fantasía. Sin embargo pensamos que está bien hacer preguntas generales y abiertas como “¿Te acuerdas de algo más?  Y, es ciertamente positivo enfatizar con la declaración del niño (“Eso debió de ser terrible” cuando por ejemplo un nino describe un accidente mortal.)

Nosotros animamos a los padres a que escriban las declaraciones sobre una vida pasada que hayan hecho sus hijos. Esto es especialmente importante en casos en los que los niños dan suficiente información de modo que una persona muerta que estén describiendo pueda haber existido. En esta situación habiendo grabado dichas declaraciones con tiempo es crítico a la hora de ofrecer la mejor evidencia de que el niño realmente ha vivido memorias de una vida pasada.

Al mismo tiempo los padres no deben obsesionarse con las confesiones de los niños hasta el punto de olvidarse del hecho de que su vida actual es lo más importante ahora. Si los ninos persisten en decir que quieren a su antigua familia o su antigua casa puede ser beneficioso explicarle que a pesar de que han tenido otra familia en una vida anterior, su familia actual es la que tienen ahora. Los padres deben reconocer y valorar lo que los niños les han dicho al mismo tiempo que deben dejarles claro que la vida pasada está realmente en el pasado. Nosotros no recomendamos que los niños se sometan a hipnosis regresivas de vidas pasadas.

Los padres a veces se enojan más por las declaraciones de los niños que los niños. Oír a un niño describir la experiencia de morir de manera dolorosa o difícil puede ser duro, pero ambos padres y niños pueden saber que el niño está a salvo ahora en esta vida. Algunos padres pueden encontrar confort al saber que la vasta mayoría de estos niños dejan de hablar de una vida pasada cuando tienen siete u ocho años. Esta es la edad en la que los niños van a la escuela y también es la edad en la cual pierden sus memorias de la primera infancia, y la mención sobre una vida pasada se evade junto con sus memorias. Muy raramente, estas memorias persisten hasta la adolescencia o la vida adulta, aunque con menos intensidad que durante los años jóvenes. En muchos casos, sin embargo, a medida que los niños se hacen mayores no se acuerdan siquiera de haber hablado de una vida pasada.

En general, los padres encuentran más relevante las declaraciones de los niños sobre vidas pasadas que los propios niños, para los cuales las aparentes memorias son simplemente parte de la experiencia de la vida. Los niños abandonan luego esas memorias para vivir una infancia típica.

Blog from OpenCenter.org reprinted by permission of the author. Also published by A.R.E. in English here: http://www.edgarcayce.org/are/blog.aspx?id=10328&blogid=445.

Jim B. Tucker, MD es catedrático (Bonner-Lowry) de psiquiatría y ciencias neurológicas del comportamiento por la Universidad de Virginia. El profesor Tucker continúa el trabajo de investigación del doctor Ian Stevenson en la UVA en la División de Estudios de Percepción con niños que reportan memorias de vidas pasadas. Su primer libro de investigación La vida antes de la vida: Una investigación científica de memorias de niños de vidas pasadas ha sido traducido a diez idiomas. Su libro más reciente, Vuelta a la Vida: Casos extraordinarios de niños que recuerdan vidas pasadas, narra historias de casos americanos recientes. Su página web es JimBTucker.com.

Espiritualidad Evolutiva y el trabajo de Edgar Cayce

por Lynn Sparrow Christy

Adaptado de su artículo “ La Nueva Nueva Era : Re -descubriendo las cualidades de vanguardia del trabajo de Edgar Cayce” octubre – diciembre 2013 Venture Inward, los miembros pueden leer el artículo completo en línea en EdgarCayce.org / members.

Edgar CayceA medida que el movimiento de la Nueva Era tomó impulso durante las últimas décadas del siglo XX, Edgar Cayce comenzó a sonar bastante aburrido para muchas personas. Busque una vida de servicio; elimine las tendencias hacia el egoísmo en sus patrones de pensamiento y comportamiento; atienda la salud de su cuerpo con una alimentación cuidadosa, ejercicio y otros estilos de vida; establezca un ideal con el que puedas vivir, realice sus actividades normales de la vida; forme grupos intencionales para fortificar su determinación y sígalos; haga una diferencia en su mundo; ore; medite – ninguno de estos factores tenía el factor sorpresa que parecía alimentar la cultura popular de la Nueva Era. ¿Qué pasa con las experiencias de los estados alterados de conciencia? ¿Qué pasa con grandes logros psíquicos? ¿Qué pasa con el contacto con entidades que figuran en los planos superiores? ¿Qué pasa con el poder de las piedras y los cristales? Aunque las lecturas de Cayce abordan todas estas cosas y en mayor profundidad y sofisticación considerable, a menudo estaban enmarcadas como material para principiantes, simplemente porque no hacen hincapié en el aspecto fenomenal de la senda espiritual.

Si tomamos el tiempo necesario para observar, nos daremos cuenta de que el material de Cayce está a la vanguardia de algunas de las novedades más importantes de la escena espiritual contemporánea. Porque, así como la explosión popular de interés de la Nueva Era en el siglo XX creaba más críticas por su tendencia hacia el pensamiento un tanto narcisista y mágico, otras influencias estaban creciendo junto a él. Influencias que tomaron lo mejor del floreciente despertar espiritual y se asieron a la ciencia, la filosofía, la antropología y la sociología. Influencias que ahora se unen para formar una espiritualidad amplia y prometedora para el siglo XXI que es a la vez “integral” y “evolutivo” en la forma en la que se recurre a diversas fuentes de conocimiento y sabiduría, a fin de participar de manera creativa con un cosmos en evolución, mundo, y la psique humana, una nueva New Age que ha madurado en comparación con su contraparte tardía de finales del siglo XX. Y resulta que la obra Cayce estaba allí todo el tiempo.

Espiritualidad Evolutiva

Al igual que el integrismo, el enfoque ” evolutivo ” hacia la espiritualidad promete reformar la manera en que pensamos acerca de nuestro lugar en este mundo. Para apreciar su impacto, es importante reconocer que la espiritualidad evolutiva va más allá del concepto secular de la evolución del alma, lo que pone en la tierra como el lugar  adonde venimos para aprender lecciones, crecer y trabajar a través de nuestro karma. Desde esta perspectiva, el plano de la tierra a menudo es en el mejor de los casos poco más que la escuela del alma y en el peor de los casos, la prisión de la ilusión de la que tratamos de escapar a la mayor brevedad posible.

Por el contrario, desde el punto de vista evolutivo, la oportunidad de la encarnación tiene tanto que ver con la evolución del cosmos así como con nuestro propio desarrollo. Y la mayoría de los pensadores evolucionistas apuntan a la conciencia humana como la frontera actual de la evolución tal como se manifiesta aquí en la tierra. La fuente divina de la que surgimos tiene una unidad irrefrenable de crear, y estamos en el límite de los avances de la creación continua. Nuestra función principal es la de co -creador y el teatro de nuestra operación creativa es aquí, en este mundo tridimensional de la forma.

The English version of this blog is available here: http://www.edgarcayce.org/are/blog.aspx?id=9456&blogid=445

Lynn Sparrow ChristyLynn Sparrow Christy es profesora, escritora y entrenadora de hipnoterapia. Con más de 40 años de experiencia en enfoques tradicionales y alternativos a la espiritualidad y al crecimiento personal, Lynn se ha comprometido a ayudar a los buscadores espirituales de hoy para que encuentren vías auténticas y prácticas para el crecimiento. Su último libro, publicado recientemente por A.R.E. Press, aborda los aspectos “evolutivos” de las lecturas de Cayce Más allá del Crecimiento del Alma: Despertar a la convocatoria de la Evolución Cósmica.

Siente el poder de las afirmaciones

 statementspor John Van Auken

De toda la maravillosa orientación que se crea a través de la sintonía de Edgar Cayce con la Conciencia Universal, el uso de una afirmación es único. Las afirmaciones pueden ayudarnos a cambiar nuestra mente, estado de ánimo y salud y llegar a nuevos niveles de conciencia y felicidad. Él les dio más de un centenar de afirmaciones a las personas que buscaban ayuda física, mental o espiritual.

Desde su perspectiva, una afirmación es un ideal estructurado en un comunicado poderosamente sugerente. Él nos enseñó a articular (en voz alta o en silencio) la afirmación, asegurándose de mantener una conciencia del significado de las palabras, y a hablar con una actitud positiva y con expectativa, hasta que la totalidad de nuestro ser mental se viera influenciada positivamente por el significado. Él sugirió que la afirmación se repitiera de tres a cinco veces, pero el objetivo era lograr una “respuesta positiva completa” desde la parte mental de nuestro ser. Prueba esto. Funciona.

He seleccionado tres de las afirmaciones de Cayce, que se encuentran al final de este artículo. La primera estaba destinada a apoderarse de los deseos, necesidades y actitudes que todos experimentamos en la vida para moverse hacia una condición más superior, más universalmente en sintonía, lo que resulta en una mayor armonía y felicidad en nuestras vidas. Después de compartir esta afirmación, Cayce instruyó fuertemente a la persona a “que lo dejara en sus manos” en lugar de seguir preguntando y dudando en ansiosa espera de resultados inmediatos.  Él quería que la gente sintiera el poder de la afirmación de su yo mental y luego dejarlo ir libre. La razón de esto, explicó, era que las  “fuerzas invisibles” son más poderosas que las que se ven y funcionan de una manera especial. Las fuerzas invisibles funcionan mejor cuando tenemos fe en ellas, una fe demostrada se muestra al permitir trabajar en su camino mágico a través de nuestros cuerpos, mentes, corazones y vidas. Él dijo que el espíritu de la paciencia, la esperanza y la alegría son el suelo fértil en el que las fuerzas invisibles pueden manifestar sus milagros.

La segunda afirmación fue diseñada para ayudar a una persona a encontrar la mejor manera de ser un canal de bendición para otros. Cayce explicó que la frase “entrando y saliendo de mi” (Éxodo 28:35) se refiere a ir al Lugar Santo en nuestro interior, donde Dios se encuentra con nosotros, y sale del santuario de las relaciones con los demás y nuestro trabajo exterior. La ida ocurre en su mayor parte durante el sueño, la oración, la meditación y los momentos de reflexión y tranquilidad.

La tercera afirmación fue diseñada para conectarnos con lo que Cayce llamó “la conciencia de Cristo”, un estado de ánimo y perspectiva que mejor canaliza la energía de la luz y el amor en y a través de nosotros – un excelente estado para experimentar.

“Que mi deseo y mis necesidades estén en Tus manos, Tú [eres el] Hacedor, [el] Creador del universo y de todas las fuerzas y poderes en el interior! Y yo puedo cumplir con mi actitud, mi propósito, mi deseo, a ese Tú que tiene como actividad para mí. ¡Y dejarlo con él, e ir a trabajar!” – 462-8

“Señor, aquí estoy! Úsame en los caminos que Tú sabes que son los mejores. Que mi entrada y salida de mí siempre sea aceptable a Tus ojos, mi Señor, mi Fuerza y mi Redentor “-. 2803-3

“Deja que la mente esté en mí que estaba en Él, que sabía que de Él mismo no podía hacer nada, sin embargo, en el poder de la luz del Padre de todos que pueda yo, que puedan todos, llegar a conocer Su amor mejor. Tu voluntad, oh Padre, que se haga en mí ahora mismo “-. 436-3

Para más información sobre los Ideales, vea el artículo “La importancia de los ideales”, de Kevin J. Todeschi.

This blog is also available in English at EdgarCayce.org/blog.

John Van Auken, es un orador de renombre internacional, miembro desde hace mucho John Van Aukentiempo y actual Director de ARE. Es autor de numerosos libros, entre ellos De Karma a Gracia y su libro más reciente, 2038: La Gran Pirámide. Cronología de una Profecía, y es colaborador habitual de la revista Venture Inward. Él es un reconocido experto en las lecturas de Cayce, la Biblia, las profecías antiguas, las religiones del mundo, y la meditación.

El Motivo por el I Ayuda

El motivo por el I Ayudapor Toni Romano

Tengo curiosidad por saber qué es lo que motiva a la gente a ser voluntaria, a dar su tiempo, su talento y su dinero para esta Obra. ¿Qué nos motiva a servir, además de la grandeza de las lecturas de Edgar Cayce? Me gustaría compartir con ustedes un relato de cómo llegué a este servicio, y me encantaría conocer su historia también.

Me crié en una iglesia cristiana evangélica que enfatizaba dar TODO de uno mismo al Señor. Eso significaba nuestro tiempo, nuestro talento y nuestro diezmo-¡y más si había una campaña o proyecto que necesitaba fondos adicionales! Esto no se cuestionaba en nuestra casa. Si las puertas de la iglesia estaban abiertas, nosotros estábamos allí!

Teníamos que tomar un autobús a la ciudad, cambiar de autobús en el centro de la ciudad, y tomar un segundo autobús a la iglesia. Y cuando se cobraban los cheques, el diezmo se ponía en el sobre para las ofrendas del domingo en la mañana. ¡Esto fue durante la Segunda Guerra Mundial y nuestro padre estaba en el Pacífico Sur defendiendo a nuestro país! Así que “nosotros” era mi madre, la abuela materna y su hermana.

A la tierna edad de siete años, encontré mi camino al altar para dar mi corazón al Señor. Yo sabía desde muy joven que iba a dedicar mi vida al servicio de Dios. Enseñé en la escuela dominical en mi adolescencia, que tenía lugar en las oficinas de nuestra Comunidad de Jóvenes, asistí a nuestra universidad de la iglesia, me especialicé en Educación Cristiana, y me casé con un estudiante ministerial. Las actividades de la Iglesia y sus miembros constituyeron la mayor parte de mi vida hasta que cumplí treinta años.

Mientras mi marido era co-pastor de una iglesia después del seminario, el movimiento de derechos civiles había nacido y nos hicimos muy activos. Los “padres” de la iglesia determinaron que ser activo en derechos civiles no era una expresión de gracia del ministerio y le quitaron las credenciales a tres de los ministros activistas, incluyendo a mi marido.

Es posible suspender las credenciales, y es posible cambiar su lugar de trabajo, pero una vida de servicio no cambia. No importaba si estaba trabajando como voluntaria en la escuela de mis hijos, enseñando en un aula de la escuela pública, trabajando en un programa de la comunidad o en la burocracia estatal. El mismo sentido de dedicación y compromiso es el que me motivó a darlo todo en el servicio. Sin embargo, lo que experimenté en ese momento de mi vida era que el servicio en sí mismo no era suficiente. Mi alma estaba hambrienta. Empecé a buscar más sentido a mi vida.

El motivo por el I AyudaSe empezó a abrir una puerta tras otra -un fin de semana de yoga con mi hermana, un interés en la astrología (aprender sobre el anteproyecto con el que nací), aprender a meditar con un compañero de trabajo y, como el destino quiso, ¡conectarme con alguien en una reunión del gobierno estatal que se convirtió en mi primer maestro espiritual y consejero!

Esa relación me llevó al material de Edgar Cayce y a ARE en 1983. Yo estaba realizando un cambio importante en mi vida, dejando un matrimonio de 26 años, un hogar cómodo, y ¡empezando a vivir mi vida por primera vez! Y aquí está esta “niña” de los campos de maíz de Illinois mudándose a la gran ciudad de Chicago. Yo conocía sólo a dos personas en mi primer trabajo, y ¡eso era todo! Mi consejero me dijo que buscara un grupo de estudio de Edgar Cayce. ¿Quién era este Edgar Cayce? ¿En qué me estaría metiendo yo? ¡Si ella lo dijo, yo confiaba en ella!

Busqué y busqué los papeles hasta que un día me encontré con un anuncio del programa de A.R.E: Encontrar el propósito de su alma, con Mark Thurston. Fui al programa, me hice miembro, y creé “Búsqueda de Dios” un grupo de estudio ¡a cuatro cuadras de donde yo estaba viviendo y trabajando! En ese mismo momento puse un pie en el camino correcto en mi vida!

Los principios de Cayce me han dado una mayor comprensión sobre “una vida de servicio”, que comenzó cuando tenía siete años de edad. Ahora veo que esta elección era en realidad mi IDEAL. Cada vez que un ejercicio de grupo se centraba en el descubrimiento de los ideales, me venía a la mente el ideal del Servicio– no es de extrañar. Mirar el Ideal, desde una perspectiva espiritual, mental y física le daba mucho más sentido al Servicio. En un momento dado, me encontré a mí mismo afinando el Ideal, añadiendo Servicio amoroso. Eso me hizo más consciente de “cómo” estaba dando servicio.

Cuando me puse totalmente absorta en el ajetreo del trabajo, me di cuenta de que estaba descuidando las prácticas espirituales para mantenerme centrada. ¡No me gustaba cómo iba mi vida! La próxima vez que trabajé con mi ideal, añadí el Regocijo en el Servicio amoroso para recordarme que no es el hacer lo que es tan importante sino la forma en la que nos comportamos cuando estamos sirviendo. Así que me ha llevado a un ideal de Amor, gozo, y paz.

Y esa es mi historia… ¡hasta ahora! Si está inspirado a compartir su historia y lo que le motiva a dar su tiempo, su talento y su apoyo financiero a este trabajo, me encantaría saber de usted. ¡Amor y bendiciones!

This blog post is available in English at EdgarCayce.org/blog.

Toni Romano posee una maestría en ciencias como Consejera de Desarrollo Humano por la Universidad de Illinois. Es miembro vitalicio de A.R.E. Ha sido miembro de un grupo de estudio durante 30 años. Ella trabajó como Coordinadora de la Región Central de Heartland y en el Chicago Center durante 9 años antes de mudarse a Virginia Beach, donde trabajó como coordinadora de promoción para la sede de ARE por 9 años. Actualmente es una facilitadora para la Transformación Personal y Courage Institute, Inc. en Internet en TransformationandCourage.org. Trabaja como voluntaria para el Call Center de A.R.E. y es miembra activa de Ayudantes Curativas alegres en el Grupo de Oración. Por favor envíe sus historias a ConnectWithToni@gmail.com.

La importancia de los ideales

Ideals blog directionPor Kevin J. Todeschi

En diferentes épocas de nuestra vida, todos nosotros nos preguntamos qué es lo que deberíamos estar haciendo, adónde deberíamos ir, o cómo podríamos llenar ese vacío especial que Dios tiene en mente para nosotros. A menudo nos encontramos en busca de algo, pero inseguros de lo que es. Uno de los principios más frecuentemente mencionados en las lecturas de Edgar Cayce es el concepto de los “ideales”, y es este mismo principio el que nos puede proporcionar un enfoque para responder a esta llamada interior.

Debido a que las lecturas nos recomiendan escribir nuestros ideales -física, mental, y espiritualmente- podríamos creer que esto es un trabajo de una sola vez. Podríamos asumir que llenar las columnas en un gráfico con los ideales o tomar notas es algo que nunca más necesitaremos repetir una vez escrito en el papel. Y, sin embargo, Cayce dejó claro que el trabajo con los ideales debe convertirse en una actividad frecuente en nuestras vidas – algo que nos desafía, alienta e incluso empuja a iniciar una obra maestra personal al nivel del alma. Con este enfoque, la comprensión de las lecturas en ideales provee ayuda para manifestar en nuestras vidas lo mejor que tenemos para ofrecer a nuestro mundo, a Dios, y a nosotros mismos.

En términos sencillos un ideal es la influencia que motiva nuestras vidas. En ello subyace la intencionalidad de por qué hacemos lo que hacemos. Es como una estrella que nos guía en la oscuridad de la noche, y lo que nos permite concentrarnos en la dirección deseada.

Mientras un “objetivo” es algo alcanzable, según la terminología de Cayce un “ideal” siempre nos mantiene en el desafío y nos amplía. Es realmente un modelo de motivación que guía nuestras vidas. Un ideal personal es como los rayos del sol que pueden calentarnos la cara mientras miramos hacia él. ¡Uno no puede dejar de reconocerlo cuando está mirando de frente!

Lo que puede sorprender desde la perspectiva de las lecturas “es que todo el mundo trabaja con ideales, incluso si se hace inconscientemente. Por ejemplo, en la lectura # 1011-1 se le dijo a la persona: “Cada persona física, sea consciente de sí misma o no, pone ante sí un ideal en el mundo material, en el mundo mental, en el mundo espiritual.”

En última instancia, aquello en lo que un individuo se suspende, es en lo que se convierte.

Puesto que los ideales dan forma a nuestras vidas, y a nuestras experiencias, e incluso en lo que nos convertimos, por definición, debe ser extremadamente importante. Pero Cayce va incluso un paso más allá. Como le dijo a una persona: “Y lo más importante, la experiencia más importante de esto o de cualquier persona física es saber primero cuál es el ideal-espiritualmente.”
(357-13)

No sólo es muy importante, es la cosa más importante que podemos hacer.
El reto de trabajar con los ideales parece ser que nos anima a ir más allá de un simple ejercicio intelectual personal. El siguiente paso es ser capaz de trazar estratégicamente cómo nuestros ideales afectarán las interacciones con los demás, nuestro entorno y hasta nosotros mismos. Luego, tenemos que estar preparados para actuar sobre ellos, para ponerlos a prueba.

Los cambios que estamos buscando en el proceso de trabajar con los ideales deben estar dentro de nosotros mismos. A pesar de que el sentido de una “situación ideal ” o de una “relación ideal” puede incluir condiciones cambiantes o que otra persona cambie, Cayce hizo hincapié en que el auto-cambio es la clave.

“En primer lugar, conozcan su ideal, espiritual, mental, material. No tanto en cuanto a lo que le gustaría a otros a ser, pero como pueden ser sus relaciones ideales con los demás “(1998-1)

Muchas personas han encontrado que la clave para que un ideal espiritual práctica en sus vidas materiales es trabajar con un concepto frecuentemente mencionado en las lecturas de Cayce: “El Espíritu es la vida, la mente es el constructor, y la física es el resultado” Esa secuencia de tres partes sugiere un proceso en tres partes para establecer los ideales.

1. El primer paso es tomar una hoja de papel y dibujar dos líneas verticales para crear tres columnas. Titula la primera columna “Mi Ideal Espiritual”, la segunda “Mis Actitudes Mentales Ideales” y la tercera “Mis Actividades Físicas Ideales “. A pesar de que las lecturas de Cayce nos animan a elegir un ideal espiritual difícil, se recomienda que el ideal espiritual que elijamos sea algo que podamos entender, trabajar, y ver que se manifiesta progresivamente en nuestras vidas. En última instancia, un ideal espiritual es la más alta calidad “espiritual” o el logro que podemos esperar nos han motivación en nuestra vida en estos momentos. La palabra “espiritual” tiene connotaciones de ver la vida de manera más amplia que un simple punto de vista materialista.

Para algunas personas, un ideal espiritual está más estrechamente relacionado con el modelo de vida establecido por Jesús. Para otros puede ser una cualidad distinta, como “amor ” o ” bondad ” o ” perdón. “Muchas personas han encontrado que es útil elegir esa cualidad o atributo que está actualmente ausente o inexistente en sus propias vidas y en sus relaciones con otros. Al observar  la variedad de relaciones y situaciones a las que nos enfrentamos, ¿cuál es la calidad que más profundamente necesitamos? Por ejemplo, tal vez podamos encontrar que más que nada tenemos que ser más “indulgentes ” o más ” comprensivos ” en nuestra interacción con los demás. Por supuesto, esta es solo la cualidad que se necesita en estos momentos más que cualquier otra. A medida que pasan los meses y los años, cambiamos y crecemos. Como es natural, la palabra o frase que podríamos optar también cambia y evoluciona. Ese es el rasgo dinámico de trabajar con los ideales en la tradición de Cayce.

Consideremos un ejemplo más concreto: Supongamos que nuestro ideal espiritual está  siendo el del “perdón”. Hemos elegido esa cualidad especial porque parece tan fundamental para lo que ahora sabemos que tenemos que mejorar en una serie de situaciones difíciles. También describe un sentido de la vida que nos eleva de lo material, y de las causas y efectos de dirigir nuestras vidas. Encontramos que el perdón es una cualidad espiritual, por este impacto inspirador que puede tener en nosotros. Y así, la palabra “perdón” se escribiría bajo la primera columna, que previamente hemos etiquetado como “Mi ideal espiritual”.

2. En la segunda columna, podemos empezar a enumerar “Mis Actitudes Mentales Ideales.” Son estados de ánimo y formas de pensar que ayudarán a construir ese espíritu de perdón en nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos. ¿Cuáles pueden ser algunos de estos ideales mentales? Tal vez la “compasión ” sea una actitud que queremos trabajar en relación con un padre frustrante, tal vez la “apertura” es la actitud mental que queremos mantener con una hija con la que hemos estado teniendo dificultad y posiblemente la “paciencia ” que describe esa actitud para usar con nosotros mismos. Nuestra lista de ideales debe enumerar a  las personas clave en nuestras vidas con las que tenemos que ejercer este ideal espiritual del perdón. Y una vez que hayamos terminado de escribir nuestras entradas, la segunda columna enumerará las actitudes mentales positivas que constituyen la base de una persona que perdona, es decir, hacia la plena realización de nuestro ideal espiritual.

3. Pero esto todavía deja la tercera columna – ideales físicos – como la más detallada. Es el único lugar para escribir todas aquellas actividades físicas que haremos en relación con las personas o situaciones específicas. Las entradas en la columna titulada
“Mis actividades físicas ideales” deben estar vinculadas a las actitudes mentales con las que acabamos de hacer un compromiso. Por ejemplo, en la relación con nosotros mismos y la actitud mental de “paciencia “, tal vez cada uno de los siguientes puntos serían actividades ideales para ayudar a fomentar la paciencia y el auto-perdón:
1) dejar de decir (o pensar) “no puedo”;
2) hacer una lista de todos los casos en que he sido perdonado por algo;
3) comenzar a orar que voy a tener la resistencia resuelta para seguir adelante.

Para cada actitud ideal y relación importante, debemos tener al lado una lista de actividades con las que vamos a trabajar. Estos son nuestros ideales físicos – nuestras actividades que se pueden trazar los medios para lograr el ideal espiritual al mundo material. Sabremos que se ha progresado con nuestro ideal espiritual cuando la actitud mental en la lista de ideales se convierte en nuestro estado mental habitual y la actividad física se convierte en nuestro listado de respuesta automática y natural. A medida que realmente comenzamos a trabajar con los ideales, hasta que se convierten en una parte de lo que somos, podemos elegir una dirección, -un destino más desafiante y más brillante hacia el que podemos dirigir nuestras vidas. Lo importante es trabajar con nuestros ideales, porque vamos a descubrir qué es lo que debemos hacer en las situaciones en que nos encontramos. La vida tiene un propósito. Establecer y aplicar los ideales es la mejor manera de descubrir ese propósito.

A medida que trabajamos con los ideales, vamos a descubrir que tienen que ser ajustados, y llegan a ser aún más difíciles con el paso del tiempo. Por ejemplo, si uno de nuestros ideales físicos es “delicadeza en la expresión”, podemos encontrar muchas maneras de trabajar con ella – incluso a la mesa en el desayuno. Esos esfuerzos deliberados continúan hasta que se convierte en una parte natural de nosotros. Una vez que la conversación coincide con “la delicadeza de expresión”, podríamos extendernos un poco más y reformular ese ideal físico para estar “actuando de una manera amistosa”. Ahora tenemos un nuevo conjunto de retos y espacio para un mayor crecimiento. Este mismo tipo de expansión puede darse con cada uno de nuestros ideales físicos, nuestros ideales mentales, e incluso el propio ideal espiritual.

En última instancia, Hay Un Ideal

Aunque las lecturas nos invitan a “elegir un ideal personal”, también afirman que “sólo hay un Ideal. ” A una persona se le dijo: “No hay una manera, pero hay muchos caminos. ” (3083-1) En esencia, esto sugiere que cada uno de nosotros se está moviendo hacia un “ideal supremo.” Si queremos llamar a ese ideal “la perfección”, o la “Conciencia de Cristo” o “la Conciencia de Dios” o cualquier término que sea más cómodo, el ideal último es el más alto logro espiritual posible. Sin embargo, cada uno de nuestros ideales más pequeños (como “amor” o “servicio” o “bondad”) puede servir de base hacia ese ideal más alto.

Ideas vs. Ideales

Aunque cada uno de nosotros puede tener diferentes ideas, planes o metas sobre cómo deben hacerse las cosas, las lecturas nos informan que – a pesar de todas nuestras diferencias, podemos compartir una vía común. Incluso durante la crisis y el caos internacional de la década de 1930, las lecturas dieron una “receta” que podría servir para unir a toda la humanidad. A pesar del hecho de que cada nación tenía ideas diferentes, Cayce sugirió que el mundo podría compartir un ideal común. Ese ideal fue su “respuesta al mundo”:

“El mundo como un mundo… ha perdido su ideal. La humanidad puede no tener la misma idea. ¡El hombre – todo hombre – puede tener el mismo ideal! … que sólo puede venir con todos compartiendo un mismo ideal, no la idea, pero ‘¡Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, a tu prójimo como a ti mismo! “Esta [es] toda la ley, esta [es] la respuesta completa al mundo, a todos y a cada alma. Esa es la respuesta a las condiciones del mundo, tal como existen hoy en día.”(3976-8)

En repetidas ocasiones, las lecturas nos invitan a tomar conciencia de lo que estamos construyendo dentro de nosotros mismos. ¡En última instancia tendremos la oportunidad de saberlo! A medida que trabajamos con un ideal de conciencia, no sólo nuestra dirección se hace más clara, pero el ideal se convierte en una parte viva y en una parte del aliento que somos a nivel del alma. Un ideal es como un tapiz personal que creamos una cosida a la vez. Se puede trabajar, subsanar y trabajar otra vez hasta que el resultado final sea algo que podemos compartir con orgullo en nuestras interacciones con los demás. Cada uno de nosotros tiene la oportunidad de decidir conscientemente quien queremos llegar a ser, así como el tiempo que tardamos en conseguirlo.

“Así, las advertencias de que existe la seguridad en sí mismo de lo que es el ideal, no sólo desde un punto de vista religioso o teosófico o teológico, pero de acuerdo a lo que es tu ideal del hogar, de la vida en el hogar, los amigos, la amistad, las relaciones con las personas, y las condiciones que rodean a la entidad; físicamente, sí; mentalmente, para estar seguro, pero sobre todo espiritualmente”. ( 2428-1 )

Kevin J. Todesch es el Director Ejecutivo y CEO de Edgar Cayce de ARE y Atlantic University así como un popular autor y conferencista. Como estudiante y el profesor especialista en Cayce hace más de treinta años, ha dado conferencias en los cinco continentes. Un escritor prolífico, es autor de veinte libros, incluyendo los best-sellers Edgar Cayce y los Registros Akáshicos, Edgar Cayce y compañeros del alma, y Edgar Cayce y las vibraciones. Su último libro, Edgar Cayce y Auras y Colores: Aprende a comprender el color y ver las auras fue escrito con la psíquica profesional Carol Ann Liaros y explora técnicas para ver el aura humana y para comprender la interpretación del color.

This blog article is also available in English at EdgarCayce.org/blog.

Sintiendo a Dios

por Brent Parisen

Mi experiencia comenzó en 1970, cuando un amigo me dijo que ella y su amigo habían tenido una experiencia personal con Jesús. Ellos fueron liberados de una adicción y, posteriormente, se convirtieron al cristianismo. Entonces ella me preguntó si yo había sido salvado. Le contesté que yo ni siquiera sabía si Jesús era real, después de haber crecido en una casa de agnósticos que no asistían a la iglesia.
Imagen
Varias noches después, con el deseo sincero de conocer la verdad acerca de Jesús, pregunté si existía, sintiendo la sensación de que si Dios es omnisciente y todopoderoso, Él podría escucharme fácilmente y responderme de modo que pudiera saber sin lugar a dudas que esto no iba a ser fruto de mi imaginación. Sentí que mi pregunta necesitaba ser totalmente sincera, puesto que quería saber con sinceridad la verdad absoluta a esta pregunta. Varias noches después, soñé con Jesús y que tenía la cabeza en Su hombro, y sentí un amor tan fuerte que me desperté con lágrimas. Después, pensando en ello, al concentrarme en Jesús, el amor se hizo más fuerte y más fuerte hasta el punto que todo lo que quería hacer era estar con él, y lo demás no importaba. A medida que continuaba pensando en Él, el amor continuaba creciendo, hasta ser como el fuego, haciéndose cada vez más insoportable debido a la intensidad.

Yo tenía la impresión de que estaba experimentando sólo un fotón del sol como Su expresión de amor, que se estaba convirtiendo en algo insoportable y realmente esto era sólo el comienzo. En retrospectiva, esto tiene mucho sentido, ya que yo soy finito y Él es infinito con un amor infinito, y no es posible para el “finito” gestionar el infinito en nuestra forma limitada. En ese momento, sentí que mis nervios no podían soportar más, así que dejé de concentrarme en él, y la experiencia se detuvo. Mi impresión fue que es imposible vivir en este mundo tridimensional y sentirlo a Él totalmente, ya que la experiencia lo consume todo.

Después de esa experiencia, al escuchar música apropiada o material de tipo devocional me puedo poner en un estado receptivo y sentirlo hasta llegar a entrar en un estado de total absorción. Si estoy en un lugar público y empiezo a pensar en Él y establecer una buena conexión, experimento el mismo tipo de amor y tengo que abandonar la experiencia para no crear una escena delante de otras personas.

En el año 2001, tuve la fuerte impresión de que tenía que centrarme en el Padre. Así  lo hice y no sentí ninguna diferencia en el tipo de energía, la experiencia se sentía absolutamente idéntica. Esto me hizo preguntarme si estaba realmente enfocándome en el Padre, puesto que no había ninguna diferencia. Mi siguiente pensamiento fue “¿y qué pasa con el Espíritu Santo?” Pensé que probablemente sería lo mismo, pero esto me hizo cambiar de atención, y para mi sorpresa, sentí una fuerte presencia femenina y muy digna. Así que volví al Padre y experimenté  impresiones muy fuertes:
• Necesitamos un velo para funcionar en la tierra, de lo contrario, es imposible llevar a cabo nuestros propósitos, debido a todas las distracciones consumistas, y nuestro cuerpo no puede controlar la intensidad de la influencia. No habría ningún deseo de vivir.
• La intensidad del amor (de Él, y para Él) es como el fuego que es una agonía y un éxtasis. He leído recientemente que las almas en el purgatorio sufren debido a la nostalgia, y al fuego del amor a Dios que quema sus pecados para que puedan entrar en el Cielo.
• Lo que me parece interesante cada vez que leo que “Dios nos ama” es que es una gran subestimación, que ni siquiera describe la cantidad de Su amor, que es infinito, y va más allá de nuestra comprensión. Como he indicado ya, una experiencia completa de Él nos quemaría.
• Hay un sentido tan fuerte de la vida que viene de Él que cuando me alejé de Él en la conciencia, había un vacío absoluto, no hay vida, no hay deseo de vivir, fue realmente pavoroso.
• Puesto que Dios está en todas partes, no es físicamente posible alejarse de Él, sólo en la conciencia.
• Cuando me centré en Su presencia, Él estaba realmente en todas partes y era tan fuerte-más fuerte que el mundo físico en el que vivimos- que me pregunté si el mundo físico era real. En verdad irónico que Él sea más real que el mundo físico. Tuve la impresión de que Él no quería imponerse a Sí mismo en nuestras vidas, por lo que permanece incógnito.
• Sentí que Él era verdaderamente comprensible, directo, e inmutable, mientras que la humanidad es una verdadera mezcolanza, un nudo gordiano, una masa de contradicciones. Parecía que no hay ningún misterio en Dios, sólo en el hombre.
• Ir al cielo no es suficiente, sólo la unión con Dios es suficiente.
• Mirándolo a él, hay tanta belleza que todo lo que quería hacer él era adorarlo, no podía evitarlo, era algo involuntario.
• Dios continúa creando universos inimaginables, físicos y no físicos, en múltiples dimensiones, sin embargo, lo que Él más valora es la comunión de corazón a corazón con nosotros, más que cualquier otra cosa.

Mirando hacia atrás, me doy cuenta que tengo que pedirle primero antes de poder recibir una respuesta. De esta manera Él sabe que estoy realmente preparado para recibir y hacer uso de una respuesta, y que Él no quiere imponerse a mí.

Ciertamente aprecio el material de Cayce que hace hincapié en la importancia de buscar a Dios en todo, incluyendo la meditación. Como se ha dicho, busca y encontrarás. Por lo tanto, la iniciativa es de nuestra parte, en primer lugar debemos buscarlo. Recuerdo que Cayce dice que no hay que conformarse con nada menos que caminar y hablar con Dios.

Imagen

Brent Parisen se graduó con una licenciatura en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Michigan en 1969. Después trabajó en Hughes Aircraft en California, donde tuvo su despertar espiritual, cuando vivía cerca de la playa. Más tarde, trabajó en Nortel, hasta su eventual retiro en el año 2000. Él y su esposa de entonces, Barbara eran miembros activos en grupos de estudio, y él ha sido miembro de A.R.E. desde hace varios años.

For English visit our Edgar Cayce blog.