Los Principios Básicos del Feng Shui

Feng Shui, que significa aire y agua, es una enseñanza antigua de la China; ambos, arte y ciencia en cuanto a las energías de la tierra y del espacio, que ha evolucionado a través de siglos.  Civilizaciones indígenas tienen sistemas en pie para honrar y conectarse con el Divino, con la energía que ven y experimentan en su mundo, y con la naturaleza.  Todos estos conceptos son válidos de acuerdo a la enseñanza del  H.H. profesor Lin Yun, fundador de la Escuela de Feng Shui, Black Sect Tantric Buddhist (BTB).  Feng Shui es un proceso en el cual los elementos dentro de un ambiente son analizados y balanceados para mejorar la circulación de energía.  La base del Feng Shui está basada en el fluir de la energía, o chi, alrededor y a través de un ambiente, y sabemos que la energía, en una forma u otra, es todo lo que hay.

En nuestro mundo occidental, el Feng Shui ha sido aliado con conceptos de arquitectura, diseño interior, psicología, ecología, sonido, e intuición porque el concepto está basado en la totalidad de nuestros ambientes.  Hay mucho sentido común en las enseñanzas, pero al mismo tiempo hay cosas que no hacen ningún sentido porque simplemente son como son.

Toda la gente intuitivamente o de modo subconsciente reacciona a su ambiente, y dependiendo de su conciencia, puede que haga o no cambios a sus hogares o su espacio de trabajo para influenciar positivamente sus sentimientos, emociones, y comportamiento.  Una de mis enseñanzas favoritas del Profesor Lin es acerca de honrar tu propia intuición acerca de tu espacio personal.

Cuando nuestra vida está en balance, nuestros pensamientos, actividades, y relaciones fluyen suavemente.  Estamos conectados a la energía universal y cuando algo destruye ese balance, entonces nada funciona, y la vida puede volverse más difícil.  Una buena parte de ese balance tiene que ver con los espacios donde vivimos y trabajamos – cualquier lugar en el que nos encontramos por un tiempo considerable.  Algunos espacios se sienten mejor que otros, puede que sean más acogedores, más calmados, más energéticos, e inspiradores.  Otros lugares no se sienten atractivos, acogedores o buenos, y muchos de nosotros no estamos precavidos cuando esto pasa, ya sea en nuestros hogares o en cualquier otro espacio.

El Feng Shui es un reflejo de tu vida, por ello, poner en práctica sus enseñanzas requiere mirar tu propia vida reconociendo la belleza y la fortaleza que existe en ella y ser agradecidos por todo lo que tienes.  Cada persona puede mirar lo que le gustaría atraer a su vida y como uno puede compartir sus propios dones con el resto del mundo.  Se trata de corregir lo que no está funcionando, ya sea en colores que talvez no te gusten, o un desbalance del yin y yang, energía negativa, o una extensión de energía inadvertida que es reflejada en la huella de una construcción.  Cualquiera de estas puede producir un desbalance y con ello una vida que no es gratificante.  El objetivo es lograr un balance armonioso dentro de cualquier casa o lugar de trabajo que mejore el bienestar de todos los ocupantes de ese lugar específico.  Es la fusión de personas y lugares hacia el propósito en sus vidas.

El primer aspecto, desde el perspectivo de Feng Shui, de crear un ambiente armonioso, es el de reconocer y encargarse del desorden material.  Muchos de nosotros tenemos muchas más cosas de lo que necesitamos e incluso de lo que queremos, ya sea porque lo hemos heredado o recibido de regalo, o en algunas ocasiones es por razón de comprar cosas impulsivamente.  El desorden material es la perdición de la abundancia.

Los sistemas de energía antiguos que contenían las enseñanzas para el análisis de los espacios son el Bagua, o mapa de vida, los cinco elementos o energías transformacionales, y el balance del yin y yang.  La representación del Bagua contiene al yin, yang, y a los cinco elementos.  Teniendo en cuenta a todos estos conceptos y considerándolos a todos provendrían muchas respuestas acerca de tu hogar.  Estos sirven ser aplicados en cualquier espacio, sin importar su diseño o contenidos.  Estos incluirían a los colores, muebles, forma del lugar – los cuartos, la altura del techo, las puertas o entradas, y la colocación y simbología de todo lo que hay en ese espacio.

Cuando una de mis clientes analizó los cinco elementos en su casa, ella se dio cuenta inmediatamente por qué su comedor siempre se había sentido un poco incómodo.  Ella lo describió de esta manera: “yo tengo un piso de madera, mesas, sillas, aparador, y un asiento en la ventana.”  Ella también tenía plantas en su asiento de la ventanilla, e inmediatamente entendió la obvia sobreabundancia del elemento de madera en su comedor.

Este tipo de análisis te puede ayudar a examinar tu propia casa.  Hay muchas maneras para crear un hogar en armonía, uno que te respalda y apoya lo que tu amas.  El Feng Shui se refiere a vivir una vida llena de percepción, intuición, con visión, y con conexión hacia lo Divino.  A mí me gusta pensar en el Feng Shui como un tipo de sanación energética ambiental.

The English version is available at EdgarCayce.org/blog

 

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Peggy Joy Cross, ASID

Peggy Cross, A.S.I.D. empezó su carrera de Feng Shui en 1994 y ha enseñado, dado conferencias, y consultorías para universidades, museos, iglesias, librerías, centros de arte, compañías de bienes raíces, y varias organizaciones de costa a costa.  Peggy es una galardonada diseñadora de interiores, autora publicada en la revista Architectural Digest y actualmente es profesora auxiliar para el Instituto de Arte de Virginia Beach.  Ella también es una artista profesional en el género de intuición guiado espiritualmente.  Su misión es la de inspirar y guiar a sus clientes y estudiantes a crear alegría, belleza, armonía, y paz en sus hogares y en sus vidas.